Objetivo: internacionalizar las plantillas de la Universidad «con el retorno y la incorporación de talento»

Decanos, directores de departamento, catedráticos, profesores titulares y personal de administración y servicios que ayer tomaron posesión de sus cargos, en el patio del Edificio Histórico de la Universidad, junto a Santiago García Granda y su equipo rectoral. /Mario Rojas
Decanos, directores de departamento, catedráticos, profesores titulares y personal de administración y servicios que ayer tomaron posesión de sus cargos, en el patio del Edificio Histórico de la Universidad, junto a Santiago García Granda y su equipo rectoral. / Mario Rojas

L. M.

Los nuevos decanos de las facultades de Economía y Empresa, Geología y Formación del Profesorado y Educación, el director de la Escuela Politécnica de Ingeniería de Gijón, seis directores de departamento, 23 catedráticos, 36 profesores titulares y ocho auxiliares administrativos de la Universidad de Oviedo tomaron ayer posesión de sus cargos en un acto solemne en el Paraninfo del Edificio Histórico. Hubo quien lo hizo por partida doble. Fue el caso del director de la EPI, Juan Carlos Campo -que ayer también tomó posesión como catedrático de Tecnología Electrónica-; del decano de Formación del Profesorado, Celestino Rodríguez -que repitió como profesor titular del área de Psicología evolutiva y de la Educación-, y de Alejandro Rodríguez Martín, que además de como profesor titular de Didáctica y Organización Escolar veía reconocida su condición de director del departamento de Ciencias de la Educación.

«La renovación de plantillas y su promoción son procesos clave para el futuro desarrollo de nuestra institución», aseguró el rector antes de mostrar su confianza en que, este año, se ofrezcan plazas de estabilización o promoción «a todas las personas que actualmente están acreditadas» y a «buena parte» del profesorado interino. El siguiente paso, avanzó, será actuar en las áreas con mayor necesidad de incorporar profesores jóvenes «atendiendo a la mejora de la internacionalización de nuestras plantillas con el retorno y la incorporación de talento».

García Granda se marcó más objetivos, como equilibrar el acceso a las cátedras -en la actualidad solo el 26% está ocupado por mujeres- o lograr la universalización de los grados bilingües. En este sentido, puso de manifiesto que «se está trabajando para lograr que el profesorado que se incorpora a nuestra universidad tenga acreditación para impartir clases en español e inglés».