«Ningún machista puede educar»

«Ningún machista puede educar»
Hugo Álvarez

Cientos de personas reclaman ante la Facultad de Psicología que el profesor suspendido no pueda acceder a las aulas aunque la sanción no sea aún firme

LAURA MAYORDOMOOviedo

Cientos de personas han secundado este jueves ante la Facultad de Psicología de Oviedo la concentración de protesta contra los comportamientos machistas en la Universidad de Oviedo. Una protesta convocada a raíz de la sanción a un profesor de dicho centro expedientado por proferir todo tipo de comentarios sexistas y vejatorios hacia sus alumnas. «Fuera machistas de la Universidad» o «Ningún machista puede educar» fueron algunas de las consignas coreadas.

La principal reclamación de la Asamblea Abierta de Estudiantes de Psicología y Logopedia de la Universidad de Oviedo, convocante de la protesta, es que el profesor expedientado esté cautelarmente fuera de las aulas hasta que la sanción sea firme. Lo dicen después de la propia explicación del rector sobre el tiempo, unas semanas, que tardará en resvolverse el proceso de alegaciones.

Tras la lectura de un manifiesto en la plaza Feijoo, los manifestantes han marchado por el casco histórico de la capital asturiana hasta el Rectorado. Ya en el claustro del Edificio Histórico, han coincidido con el propio rector que ha asegurado que no se puede comprometer a que el lunes el profesor no continúe en las aulas, al seguir el proceso abierto. Será en el plazo de un mes, más o menos, cuando concluya y pueda ser apartado de manera efectiva de la docencia

Santiago García Granda también se comprometió con los manifestantes a no aplicar, a partir de ahora, por norma la sanción más baja posible sino «estudiar cada caso particular y decidir en consecuencia».

El rector, «contario al machismo

Antes de presidir esta mañana la ceremonia oficial de apertura del curso académico, Santiago García Granda se mostró «absolutamente contario al machismo en las aulas y en cualquier sitio. Hemos demostrado en todas nuestras actuaciones que esos comportamientos son anacrónicos y más en una institución como la universidad, que tiene que dar ejemplo».

«¿Puede haber más casos de este tipo en la Universidad de Oviedo?», se le ha preguntado. «Claro, somos un colectivo muy grande, puede haberlos», ha respondido para, a renglón seguido, aclarar que hoy por hoy «no conozco que exista ninguna denuncia» por acoso en la universidad.

Respecto al tiempo transcurrido desde que las alumnas presentaron la primera queja contra el citado profesor (hoy catedrático), en el curso 2014-2015, apuntó que probablemente se debió a que el colectivo afectado «no ha llamado a la puerta oportuna». Por el contrario, señaló, cuando elevaron su denuncia al vicerrectorado de Estudiantes y al propio Rectorado, «hemos tardado muy poco» en resolverlo. Las alumnas lo denunciaron en febrero y, tras varios meses de investigación, por parte de un instructor y una secretaria, el pasado agosto se conocía la resolución.

No obstante, ésta no es firme todavía ya que el profesor tiene la posibilidad de presentar alegaciones a la misma. Eso explica por qué el expedientado se encontraba ayer en las aulas de la Facultad de Psicología, en el primer día de clase del curso. «No sé cómo se encuentra porque no he tenido contacto con él desde que se inició el expediente», manifestó García Granda.

El rector también reconoció que el número de episodios de estas características que se denuncian y llegan a una sanción en el conjunto de la universidad española no son muy abundantes. Por eso, quiso explicar, «existe una cierta inercia que nos lleva quizá a tolerar, porque los límites no están claros, algún tipo de actuaciones que no deberían tolerarse».

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