La Universidad aboga por la I+D+i «para paliar el cese de empresas» en Asturias

La Universidad aboga por la I+D+i «para paliar el cese de empresas» en Asturias
El rector de la Universidad de Oviedo, en el centro, junto con los asistentes de la sectorial de investigación del G-9 en Mieres. / J. C.ROMÁN

El rector pide impulsar la investigación, que ahora está en una situación «preocupante», porque «influye en el desarrollo de la sociedad»

A. FUENTE / L. MAYORDOMO MIERES.

«La situación de la investigación en las universidades españolas sigue siendo preocupante». El rector de la Universidad de Oviedo realizaba esta afirmación al tiempo que hacía un llamamiento a las administraciones para impulsar esta actividad. Santiago García Granda entiende que esta labor en el impulso de la I+D+i «influye claramente en el desarrollo de la sociedad». ¿De qué manera? Sobre todo, incidía, en la creación de nueva riqueza en el Principado. Explicaba que ahora, en Asturias, impera «una situación de cierto desánimo por las empresas que cesan en su actividad o se encuentran en proceso de reestructuración de su actividad; creo que debemos intentar paliarla con nuevos proyectos emprendedores y nuevas inversiones. Y eso solo se puede lograre trabajando y apoyando las líneas de investigación que pueden ofrecer los grupos que tienen nuestras universidades».

Especial hincapié hacía García Granda en que «el desarrollo del conocimiento puede servir para el despegue de las comarcas mineras», azotadas ahora por el cierre de las explotaciones mineras. El rector hacía estas declaraciones en el campus de Barredo, en Mieres, donde se desarrolló desde el jueves el encuentro dentro de la comisión sectorial de investigación del denominado G-9, que comprende las universidades públicas de Cantabria, Castilla-La Mancha, Extremadura, Islas Baleares, La Rioja, País Vasco, Navarra y Zaragoza, además de la de Asturias. Hubo más de cien personas en las diferentes reuniones.

Fue el vicerrector de Investigación de la Universidad de Oviedo, José Ramón Obeso, quien dio cuenta de las concusiones que se extrajeron de esta sectorial. Incidieron, sobre todo, en los problemas de financiación de estas actividades. Por eso, reclaman que la I+D+i ha de ser considerada como una inversión y no como un gasto y, por consiguiente, no debería estar sometida a la Ley General de Subvenciones. «Los Presupuestos Generales del Estado deberían asegurar una financiación suficiente y estable que nos acercara progresivamente a la media de la Unión Europea». También se señala que es necesario impulsar «con decisión los programas de recursos humanos para la investigación, especialmente el Programa Ramón y Cajal y Juan de la Cierva, e implementar otros programas orientados a la captación y a la retención de talento. «Sin embargo, se pone de manifiesto que las figuras contractuales actuales están mostrando deficiencias que se pueden traducir en problemas con la legislación laboral vigente».

Incremento de la burocracia

Otra de las preocupaciones de las universidades es la excesiva carga administrativa y de trámites que suponen las justificaciones de las subvenciones de proyectos I+D+i, especialmente del plan estatal; «no solo no ha descendido esta burocracia sino que sigue incrementándose, como ejemplo los trámites asociados a la justificación de los costes indirectos y, como novedad, la justificación de las horas de dedicación en los contratados de investigación».

El rector afirma que es un avance lo previsto en los Presupuestos Generales del Estado con un aumento del 6% en la partida destinada a la investigación y al desarrollo. «Hay partida a recursos humanos que nos gustan pero tenemos la incertidumbre de que sean aprobados».

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