«Si vamos a terapia privada, nos quitan la plaza pública en Atención Temprana»

Centro de detección precoz del autismo, en Adansi . / CAROLINA SANTOS
Centro de detección precoz del autismo, en Adansi . / CAROLINA SANTOS

Padres de niños con Trastornos de Espectro Autista critican la escasez de plazas concertadas con el Principado

O. ESTEBAN GIJÓN.

«Durante muchos meses estás perdido y desatendido. Nadie te confirma nada, nadie te dice nada. Menos mal que encontramos a Adansi». Rubén es el padre de Arturo, un pequeño de 26 meses con algunos signos de Trastorno de Espectro Autista, que llegó al Servicio de Atención Temprana en abril del año pasado y fue remitido a volver en septiembre. Es una de las familias que ha querido contar su situación tras hacerse públicas las listas de espera que tienen las unidades de Gijón y Oviedo (unos cinco meses para logopedia, por ejemplo) y que el Principado haya defendido la labor de la red. En Adansi, que tiene una veintena de plazas concertadas para atender a pequeños con TEA, dicen que tienen al menos «a otros 20 niños en espera».

En esos cinco meses aguardando, los padres de Arturo decidieron, como otras muchas familias, pagar terapias privadas. Lo que se puede convertir en un riesgo. «Teníamos dos sesiones semanales en Atención Temprana y, al decir que voy también a Adansi, pagando, me las querían retirar. Al final, hemos logrado mantener una de las sesiones». Esto lo cuenta la madre de otro pequeño, de 22 meses, con un TEA prácticamente seguro, que en estos momentos solo tiene una sesión en la unidad pública de Oviedo y otra en Adansi, pagándola con mucho esfuerzo (está en paro). «Esto no es ir a una clase de ballet. Es algo necesario y con una hora a la semana los niños no tienen suficiente», critica.

Similar situación vive Karen, madre de Mateo, de 23 meses, que recibía Atención Temprana por haberse producido problemas en el parto. Pero, a los 15 meses, comenzó la sospecha de TEA. De momento recibe estimulación en la unidad pública de Gijón «y terapia de grupo cuando se puede». Pero ¿qué ocurre cuando la estimuladora está de baja o de vacaciones? «Que no tenemos sesión. Y cuando digo que vamos a ir a la privada me dicen que entonces pierdo la plaza». Además, «nos han dicho que necesita logopedia, pero no hay posibilidad. Quizás en septiembre quede alguna plaza libre». Por eso, acaban de empezar terapia en Adansi, pagando.

Esperando por una plaza concertada en Adansi está también la familia del pequeño Pelayo, que por un ictus sufrido tras el parto está siendo atendido en Aspace. Su madre, Lucía, admite que cada vez necesita menos las terapias de Aspace y más las de Adansi, donde acude, pero pagando. Y recibió la misma advertencia: si acudía a la privada, la pública corría peligro. Las familias se sienten «perdidas, sin orientación, sin respuestas y sin subvenciones, pagando terapias porque el tiempo es crucial». «Las profesionales de las unidades son fantásticas. Pero hacen lo que pueden».

Por su lado, la ministra de Educación, Isabel Celaá, destacaba ayer la importancia de reforzar los servicios de atención temprana e integrar a profesionales de Educación, Sanidad y Servicios Sociales.