Los veterinarios recuerdan que la ley no permite mascotas en restaurantes

Los veterinarios recuerdan que la ley no permite mascotas en restaurantes

El sindicato del gremio advierte de que la presencia de perros «podría elevar los riesgos para la salud pública»

E. C. GIJÓN.

El Sindicato Veterinario Profesional de Asturias (Sivepa) ha recordado que la legislación sanitaria no permite la presencia de mascotas en los restaurantes, que podría elevar los riesgos para la salud pública. «La presencia de perros en los restaurantes podría elevar sensiblemente los riesgos para la salud pública si no se regulan también las condiciones higiénico sanitarias que deben cumplir», señalan los veterinarios. El caso es que algunos ayuntamientos han aprobado ordenanzas municipales para permitir la entrada de mascotas a ciertos negocios de hostelería a criterio del propietario basándose en que son espacios turísticos y públicos.

Estos profesionales creen, sin embargo, que «la sanidad es, en esencia, una competencia autonómica y una ordenanza municipal es una norma de menor rango que un real decreto o un reglamento y no puede contradecir a estos por un principio de jerarquía legislativa». En su opinión, el inspector de sanidad podría denunciar una infracción en base a tal legislación. Con todo, han recordado que, ante una ordenanza municipal que permite la presencia de mascotas, el criterio que parece seguir la administración del Principado, «no sin controversia entre los propios inspectores», es considerar que la zona donde se sirve comida no es realmente una zona de manipulación de alimentos, «lo que legalmente da lugar a distintas interpretaciones, y sanitariamente es difícilmente sostenible».

Para los veterinarios, se está creando una «confusión» entre inspectores, inspeccionados y clientes que la Consejería de Sanidad aún no ha aclarado, «no sabemos si por no entrar en conflicto entre administraciones o por disparidad de criterios». Por ello, han recordado que la presencia de mascotas, y más concretamente perros, en el ámbito de los restaurantes «puede favorecer la transmisión de enfermedades graves como la salmonelosis, el quiste hidatídico, la campilobacteriosis o la toxoplasmosis».