Más de 6.300 asturianos viven en zonas de «riesgo potencial» de inundaciones

Más de 6.300 asturianos viven en zonas de «riesgo potencial» de inundacionesGráfico

«No debemos esperar a que surja una tragedia como la de Mallorca para actuar, hay que tomar medidas ya», alerta el director de Indurot

LAURA CASTROGijón

Asturias tiene identificadas 74 áreas de «riesgo potencial significativo» de inundación. Así lo determina un informe de la Confederación Hidrográfica del Cantábrico (CHC) que se encuentra en fase de consulta pública desde el pasado mes de septiembre. Son alrededor de 6.560 las hectáreas de la región que corren peligro de inundación –en su mayoría, de origen fluvial– y se estima que en ellas residen unos 6.300 asturianos.

El problema no es nuevo. Es más, Jorge Manríquez, director del Instituto de Recursos Naturales y Ordenación del Territorio (Indurot), lleva varios años advirtiendo de sus consecuencias. Asegura que en Asturias «hay una ocupación muy alta de las zonas inundables, con miles de viviendas construidas en ellas» y aunque señala que «no todas corren el mismo riesgo», incide en la necesidad de tomar medidas preventivas cuanto antes. «No debemos esperar a que surja una tragedia como la de Mallorca para actuar. Debemos acordarnos de las inundaciones cuando no llueve», remarca.

Explica que la prevención en estos casos no pasa necesariamente por hacer obras, sino por mejorar los sistemas de alerta, incidir en la autoprotección de las personas, evitar seguir edificando en zonas inundables y revisar las que tienen un riesgo más alto.

«La ordenación del territorio es un pilar fundamental. Cuanto mejor adaptados estemos, con más seguridad viviremos», subraya Manríquez. E insiste: «Debemos superar la idea de que si hay suerte y no llueve demasiado, no tendremos problemas».

Al elevado número de edificaciones construidas en áreas inundables hay que sumar también la destrucción de los ecosistemas costeros, algo que según Greenpeace «contribuye a la amortiguación» de las crecidas. Según el informe 'A Toda Costa', elaborado por esta ONG en colaboración con el Observatorio de la Sostenibilidad, la capacidad de estos ecosistemas de reducir el impacto de las inundaciones se ha visto mermada en un 10,6% en España desde 2005. El informe revela que, precisamente, Baleares es la región que más sufre esta pérdida, seguida de Galicia y Andalucía. En el caso de Asturias, la caída de la vegetación ubicada en la ribera de los cauces –capaz de amortiguar las consecuencias de las anegaciones– ha sido de un 2%.

Diferentes condiciones

En Asturias no se dan las condiciones necesarias para que se produzca una lluvia torrencial como la que sacudió Mallorca el pasado martes. El agua del Mediterráneo es mucho más cálida que la del Cantábrico, por lo que en el Principado las lluvias intensas suelen estar asociadas a las borrascas y a las bolsas de aire frío en las capas medias de la atmósfera. Así lo explica Ángel Gómez, delegado territorial de Aemet en Asturias.

De hecho, señala, para hacerse una idea de la «ingente cantidad» de precipitación caída en la Colonia de Sant Pere (Mallorca) la compara con la registrada en un periodo «extremadamente húmedo». En la comarca mallorquina cayeron en cuestión de horas 233 litros por metro cuadrado, nueve litros menos de los que se acumularon a lo largo del pasado mes de febrero en Asturias.

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