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AVILÉS - GIJÓN - OVIEDO | Personalizar edición | RSS | ed. impresa | Regístrate | Miércoles, 22 octubre 2014

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Los ecologistas temen el impacto ambiental de la ampliación portuaria
Señalan que la recuperación de especies lograda con la mejora del saneamiento podría retroceder «La ingeniería ambiental permite hoy buenas soluciones», afirman
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Los ecologistas temen el impacto ambiental de la ampliación portuaria
FAUNA. Un grupo de aves en la ensenada de Llodares, declarado monumento natural, ayer, con Zeluán al fondo. / MARIETA
El proyecto de ampliación de la margen derecha pondrá en peligro «lo poco que queda» del ecosistema de marisma de la ría avilesina. Así lo considera César Álvarez Lao, de la Coordinadora Ecoloxista de Avilés y del grupo ornitológico Mavea.

Los proteccionistas llevan tiempo alertando de los efectos ambientales que pudiera tener el proyecto de construcción de nuevas líneas de atraque entre los actuales muelles de Arcelor y Alcoa, y que supondrá la eliminación de los actuales humedales de Recastrón. El hasta ahora presidente de la Autoridad Portuaria ha reconocido en no pocas ocasiones que precisamente el impacto ambiental del proyecto es su principal escollo para salir adelante. Pero todo indica que, el próximo año, las obras comenzarán con una primera fase para la que ya hay muchos millones de euros previstos.

Los grupos ecologistas opinan que el proyecto, tal y como está previsto es «irracional», ya que, entre otros aspectos, podría echar por tierra la recuperación de especies en el monumento natural de la ensenada de Llodero y en los propios humedales de Recastrón, que carecen de protección alguna.

De ese modo, y ante el caso omiso que se ha hecho a las alegaciones que han presentado hasta ahora al proyecto, los ecologistas avilesinos han decidido llevar el caso a Bruselas. Pero desconfían de la efectividad de esa medida. «Ya sabemos que la Unión Europea es muy lenta, y que en caso de que fallen en contra del proyecto, lo más seguro es que nos vayamos a encontrar con la ampliación completada», afirma Álvarez Lao.

La postura de los proteccionistas no es precisamente contraria a la del desarrollo de la actividad portuaria. Simplemente reclaman una mayor sensibilidad ambiental, con un mejor aprovechamiento de los espacios portuarios para preservar la riqueza ambiental de Recastrón. Además, señalan que «hoy en día la ingeniería ambiental permite hoy soluciones técnicas que están ahí para ser utilizadas».

Como ejemplo, citan lo ocurrido, hace seis años, con el dragado realizado en la curva de Pachico para mejorar la operatividad del puerto. En ese caso, el desarrollo de las obras provocó que una de las dunas de Llodero comenzara a ceder. «En ese caso se apostó por una solución consistente en hacer una escollera con unos sacos de cubierta vegetal y hormigón inyectado. De ese modo se logró preservar el espacio natural y ampliar el calado de la ría», comentó Álvarez Lao. Pero, en cambio, el hecho de que no se guardara ese mismo celo en toda la obra propició que cediera un pedrero próximo a la duna, y también incluido en el monumento natural. «Se desmoronó, y con él se perdió una de especie vegetal protegida, que entonces sólo crecía en tres lugares en Asturias. Hoy sólo en dos».

Los riesgos

¿Qué está en peligro con la ampliación de la margen derecha? Todo lo que crece en los humedales de Recastrón, según explica Álvarez Lao. «Allí están los principales posaderos de aves de la ría, más importantes que los de Llodero. Hay especies acuáticas y ejemplares de flora protegida», relata. A ello se suma la vida en el fango: moluscos como mejillones, almejas o 'virigüetos' (berberechos), y 'xorra' (lombrices).

Sin embargo, los ecologistas lamentan que esa fauna y flora no haya sido tenido en cuenta en el informe de impacto ambiental, «es como si no existiera», cuando, afirma, está en clara conexión con vida preservada en la ensenada de Llodero.

No en vano, buena parte de las aves migratorias que frecuentan la ría de Avilés lo hacen por la existencia de alimento en ambas áreas (Llodero y Recastrón).

En definitiva, el colectivo ecologista considera que sólo se puede tomar una decisión acerca de mantener el proyecto de ampliación del puerto tal y cómo está después de responder a una pregunta: «¿Nos interesa a los avilesinos conservar uno de los dos últimos espacios naturales que quedan en la ría?». Álvarez Lao, evidentemente, cree que sí. No en vano indicó ayer que las medidas de protección asumidas en Llodero, unidas a la reducción de vertidos a la ría, han permitido un avance claro en la riqueza ambiental del entorno de Zeluán. Ahora, en la zona se cuenta con criaderos de cuatro especies de aves y con la recuperación de tres especies de moluscos (hasta hace unos años sólo se localizaban las llamadas almejas 'de perro'; hoy ya hay almejas 'babosa', 'virigüetos' y mejillones, muy extendidos por toda la ría).

Todo ello, previsiblemente, no desaparecería de la protegida ensenada de Llodero, pero sí de los humedales de Recastrón, con lo que la actividad de las aves migratorias se vería resentida.

El Estado ya ha anunciado que invertirá 77 millones de euros en la ampliación del puerto por la margen derecha. Los grupos ecologistas sostienen que toda esa inversión no sería necesaria si se buscaran alternativas que no pasaran por eliminar el humedal de Recastrón (ubicado frente a la rula), pero son conscientes de que la batalla, si no perdida, tiene realmente muy pocas posibilidades de prosperar.
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