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AVILÉS - GIJÓN - OVIEDO | Personalizar edición | RSS | ed. impresa | Regístrate | Miércoles, 22 octubre 2014

Asturias

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Un contratista ingresado en el hospital de Cangas hace que su cuadrilla pinte la habitación
Un contratista ingresado por una dolencia cardiaca en Cangas del Narcea llama a su cuadrilla para que le pinten la habitación
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Un contratista ingresado en el hospital de Cangas hace que su cuadrilla pinte la habitación
FACHADA. Hospital Carmen y Severo Ochoa, en Cangas del Narcea, donde permanece ingresado el empresario local. / E. C.
«Esto hay que arreglarlo». Eso es lo que pensó un empresario de Cangas del Narcea al entrar en la habitación del hospital Carmen y Severo Ochoa, donde fue ingresado como consecuencia de una dolencia cardiaca. Ni el color de las paredes ni el estado que presentaban le gustó, por lo que ni corto ni perezoso contrató a unos pintores para que dejaran su estancia a su gusto. Y todo eso sin que la dirección del centro ni las enfermeras tuviera conocimiento, y eso que los pintores acudieron a la habitación con todas sus herramientas.

Esta anécdota tuvo lugar el pasado miércoles, cuando el empresario -un contratista- fue ingresado en la segunda planta del hospital cangués tras sufrir una dolencia cardiaca.

Desconchones

Según pudo saber EL COMERCIO, la habitación en la que fue ingresado presentaba algunos desconchones «debido a la falta de mantenimiento». El color de la pared era de un tono verdoso, un color que no era del agrado del paciente. Así, «y como dijo que iba a estar un tiempo ingresado y que quería estar a gusto», llamó a los pintores de su empresa para que acudieran a dar un repaso a la habitación.

Y así fue. Los operarios se presentaron en la planta con sus monos de trabajo, sus botes de pintura e, incluso, hasta la escalera. Y comenzaron la faena. El empresario, mientras tanto, se encontraba fuera de la habitación, paseando por el pasillo o sentado en la sala de espera.

Después de veinte minutos, cuando los pintores finalizaron las labores que le había encomendado, regresó a su habitación. Su paredes presentaban un color blanco impoluto. «Ahora sí», dijo.

Tema de conversación

Y ese cambio de 'look' se llevó a cabo sin que los responsables de la planta y del hospital tuvieran conocimiento. Sólo cuando las enfermeras entraron en la habitación del paciente pudieron comprobar lo que había ocurrido.

Algunos de los trabajadores reconocieron que sí habían visto a unos pintores, pero dieron por hecho de que se trataba de operarios de mantenimiento, ya que en algunas zonas del hospital se están llevando a cabo, casualmente, el pintado de algunas habitaciones.

Esta anécdota fue el principal tema de conversación ayer en el hospital. Lejos de tomárselo a mal, el propio personal sanitario hizo bromas y chistes continuos con lo sucedido. Incluso, en tono irónico, llegaron a pedir a la dirección del centro que contratara a los pintores «porque si tardan sólo 20 minutos en arreglar la habitación, estarían todas preciosas siempre».

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