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AVILÉS - GIJÓN - OVIEDO | Personalizar edición | RSS | ed. impresa | Regístrate | Miércoles, 22 octubre 2014

Avilés

LA VENTANA INDISCRETA

27.07.08 -

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Paraíso natural
Estamos viviendo malos tiempos para la lírica, sobre todo cuando tampoco hay épica. Está claro que en tiempos de amplias, generalizadas y globales restricciones económicas, con escalofriantes e injustificados aumentos de los precios del petróleo, crisis inmobiliarias que afectan a muchos países y decisiones financieras que, como en caso de España, son tomadas -para mal o para bien - desde instancias transnacionales, no hay mucho lugar para lo que no se juzga imprescindible y no reporta beneficios económicos inmediatos. En este contexto Ecologistas en Acción acaba de presentar un demoledor informe sobre los puntos negros del litoral español. Nuestra costa asturiana tiene nada menos que 28 banderas negras y de ellas 6 se localizan en el litoral comarcal (Avilés, Castrillón, Corvera y Gozón).
Ya sé que mucha gente califica a los ecologistas como jóvenes demasiado idealistas, propensos a exagerar y poco razonables. No parece ser este el caso de los Ecologistas en Acción asturianos a la vista del acierto de su catálogo de disparates medioambientales. Su presidente, Fructuoso Pontigo, lleva más de treinta años de lucha y experiencia no le falta. Y si no, veamos algunas de las actuaciones en el litoral comarcal que critican.
Unas, como su denuncia del plan de Verdicio (urbanización de más de 500 viviendas) ya ha sido afortunadamente rechazada por el Gobierno asturiano. El pésimo ejemplo anterior de la urbanización de Peroño en Luanco no se debe repetir. Otras, ya se han consumado como Los Balagares en Corvera que ha acabado con un bosque y destruido dos hórreos de más de 300 años de antigüedad. O los vertidos de aguas fecales desde siempre en el río Ferrota, en Santa María del Mar. Y en Avilés los continuos vertidos a la ría (desde hace muchos años a pesar de las continuas mejoras que, dicen, se efectúan en Baterías de Arcelor) o los dragados como el que acaba de comenzar y que si no se remedia a tiempo pondrá aún más en peligro la ensenada de Llodero y la charca de Zeluán. Porque, claro está, que el puerto debe crecer y mejorar pero, asimismo, debe hacerlo con sensibilidad y cuidar mucho sus impactos ambientales, como se ha efectuado en algún otro importante puerto europeo.
Asturias es un paraíso natural. ¿Hasta cuándo? Cuidémoslo entre todos.

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