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AVILÉS - GIJÓN - OVIEDO | Personalizar edición | RSS | ed. impresa | Regístrate | Miércoles, 22 octubre 2014

Avilés

AVILES

Las jóvenes autoras Lola Lorente, Rachel Deville y Clara-Tanit Arqué protagonizaron ayer la apertura del certamen, dedicada a la viñeta hecha por mujeres

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«El cómic no es un mundo de hombres»
De izquierda a derecha, Rachel Deville, Clara-Tanit y Lola Lorente, ayer a la entrada de la carpa de encuentros. / MARIETA
Ellas lo tienen claro. «El cómic no es un mundo de hombres», afirman con contundencia. Así lo viven al menos Lola Lorente, Rachel Deville y Clara-Tanit Arqué, tres jóvenes autoras que forman parte de una generación de nuevos lápices con nombre de mujer y que se está abriendo paso sin complejos en el panorama del tebeo en España. Sus tres miradas, sus tres trayectorias, protagonizaron el inicio de las XIII Jornadas del Cómic Villa de Avilés, aunque antes compartieron con este periódico algunas reflexiones sobre su concepto de la historieta.
Lola Lorente es licenciada en Bellas Artes y ha dibujado numerosas historias cortas para diversos fanzines y publicaciones. En la actualidad, se encuentra preparando su primera historia larga. Para ella, la denominación de 'cómic femenino' es una etiqueta «que viene de fuera». «Cuando me siento a dibujar un cómic no pienso en que soy una tía y que quien lo va a leer también lo es», afirmó, una percepción que también tienen Rachel Deville y Clara-Tanit.
La primera de ellas, de origen francés, se estableció en Barcelona en 2000 después de estudiar Artes Plásticas. Tan sólo hace tres años que decidió dedicarse por entero al mundo del cómic, pero ya ha publicado su primera novela gráfica, 'Lobas', una obra autobiográfica sobre la relación que le une con su hermana gemela desde su nacimiento. «Desde que empecé a leer cómics, nunca me planteé si era un mundo de hombres. No creo que lo sea», comentó. Lo suyo con el mundo de la historieta fue siempre «una pasión» que, tras muchas dudas y titubeos, ha decidido retomar con fuerza. «Tenía miedo a enseñar cosas que guardaba para mí, hasta que un día decidí hacer lo que siempre me había gustado», explicó.
La relación de Clara-Tanit con el cómic fue menos romántica. Su relación con las viñetas se limitaba a 'Astérix' y 'Tintín' hasta que, durante sus estudios de Ilustración, conoció a varios autores de cómics (entre ellos Lola Lorente) que le descubrieron un mundo lleno de posibilidades. Clara decidió que su proyecto final de carrera sería un cómic y, a partir de ahí, inició una carrera en la que, según confiesa, no deja de aprender. Tras publicar su primera obra completa, 'Wassalon' (protagonizada por una entrañable lavadora), próximamente se trasladará con una beca a la Residencia de Autores de Angoulême, donde dedicará un año a empaparse de nuevas influencias y, sobre todo, «dibujar, que es lo que quiero». En su opinión, aunque sí existen determinadas obras dirigidas a un sector concreto del público, como los niños, las mujeres o los homosexuales, esto no significa que estas obras puedan ser disfrutadas por un público más amplio.
Tópicos
No obstante, Arqué admite la existencia de varios tópicos bajo los cuales se pueden analizar las obras realizadas por mujeres, ideas como «que somos más sensibles o que abordamos temas que son más reales». De cualquier forma, para ella el cómic siempre será «una excusa para contar algo y un proceso de aprendizaje en el que sigo».
La relación de Lola Lorente con las viñetas es parecida, y además le añade un nuevo componente: la diversión. «Me resulta muy divertido caracterizar a los personajes, explicar de dónde vienen, reflejar su ambiente familiar o sus aspectos psicológicos», apuntó. Enfrentarse a la hoja en blanco lo asume como «un ejercicio» que le obliga a decidir las mejores soluciones para reflejar lo que quiere contar.
«Es un proceso difícil de explicar», añadió Rachel Deville. «A veces tienes una idea y la desarrollas hasta el final, pero otras esa idea cambia sobre la marcha y la página se convierte en otra totalmente distinta. Es un proceso intuitivo», explicó.
Un proceso que, de vez en cuando, obtiene sus frutos. Fue la sensación que la dibujante francesa experimentó cuando visitó su primer salón, que fue la Semana Negra de Gijón. «Fue una recompensa por todo ese tiempo que había pasado sola dibujando, Me encontré con gente que me entendía porque, desgraciadamente, el mundo del cómic es muy difícil y pocas veces da para vivir», relató Deville, que se encuentra preparando otro trabajo largo protagonizado por un personaje que se debate entre la realidad y la ficción, «un reflejo de nuestra generación». Este intercambio de experiencias con otros autores es algo que podrán desarrollar durante los próximos días en las Jornadas avilesinas
Exposición
Lorente, Deville y Arqué protagonizaron la primera mesa redonda de las Jornadas del Cómic, y son tres de las autoras cuyas obras se pueden ver en la exposición que desde hace unos días se puede disfrutar en la sala del palacio de Camposagrado. Esta muestra la completan las obras de las autoras Esther Gili y Sonia Pulido, que ayer no pudo asistir a la apertura de las jornadas pero que hoy protagonizará junto con Lola Lorente una de las charlas que tendrán lugar esta tarde en Avilés.

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