Saltar Menú de navegación
Hemeroteca |
AVILÉS - GIJÓN - OVIEDO | Personalizar edición | RSS | ed. impresa | Regístrate | Miércoles, 22 octubre 2014

Avilés

JUAN JOSÉ MARTÍNEZ JAMBRINA COORDINADOR DE LOS SERVICIOS DE SALUD MENTAL EN AVILÉS DE CERCA

«En Avilés, los casos más frecuentes tienen que ver con la ansiedad y cuadros depresivos leves»

Cerrar Envía la noticia

Rellena los siguientes campos para enviar esta información a otras personas.

Nombre Email remitente
Para Email destinatario
Borrar    Enviar

Cerrar Rectificar la noticia

Rellene todos los campos con sus datos.

Nombre* Email*
* campo obligatorioBorrar    Enviar
«Es un exceso que se acuda a Salud Mental para problemas cotidianos»
Juan José Martínez Jambrina. / MARIETA
Actual responsable de los servicios de Salud Mental en la comarca, el doctor Juan José Martínez Jambrina, además de un enamorado de su profesión, es un humanista confeso, de agradable conversación y 'bloguero' de culto con su 'TierraLibertad'. Con él conversamos sobre la salud mental, en general, y la de los avilesinos.
-Parece que sólo existe la gripe A, pero los ansiolíticos y antidepresivos figuran entre los medicamentos más vendidos, ¿qué sucede?
-Dos cosas: por una parte una mayor facilidad para acceder a los profesionales de la Salud Mental. Y, por otra, la existencia de una serie de medicamentos con pocos efectos secundarios, fáciles de prescribir y con dosis muy estables que permiten resolver problemas que antes se toleraban y que no son una verdadera enfermedad. Cada sociedad marca su umbral de tolerancia al dolor y el sufrimiento y la actual no asume convivir con ciertos estados de ánimo bajo por rupturas sentimentales, fallecimientos.
-Siempre se habla de medicalización de la sociedad.
-Y no sólo por el uso de los medicamentos. También otros recursos de psicoterapia que cada vez tienen más cabida ante las malas noticias. En algunos tanatorios de España comienzan a tener psicólogos. La impresión es que cada paso de la vida debe ser supervisado por un profesional de la salud mental: desde la ruptura sentimental, las relaciones sexuales o el consumo de sustancias tóxicas. Cuando lo más sano es decir que no son necesarios.
-¿Vivimos en una sociedad que nos hace más vulnerables a la enfermedad mental?
-No creo que sea peor, sobre todo en las enfermedades mentales más graves. Incluso en algunos países, su incidencia disminuye o estanca. Lo que se ha producido es un aumento de la detección y el tratamiento de pequeñas enfermedades.
-Pero sigue esa demanda de ayuda para problemas que antes se toleraban.
-La situación actual me parece una desmesura. La presencia de profesionales en todo tipo de molestias de la vida cotidiana es una exageración. No es un problema de gasto farmacéutico. En el momento de que a una persona le reconoces el rol de enfermo, reconocemos su derrota ante una situación concreta. Sucede cuando se habla de un aumento de las consultas en Salud Mental por la crisis. Estar en el paro es una situación dramática, pero no una enfermedad. Al considerarlo enfermo, le quitamos su responsabilidad para superar esa situación. Y, para salir de esos problemas de la vida cotidiana, el más capaz es el propio individuo, como así lo ha demostrado la historia. Al final, infantilizamos la sociedad.
-También aparecen con frecuencia en las causas judiciales.
-Los psiquiatras y los psicólogos aparecen con demasiada frecuencia en los procesos judiciales y ello no es beneficioso para la Justicia. Quiero decir que se corre el grave riesgo de explicar la conducta delictiva en función de la personalidad, de la psicopatología o de la biografía del sujeto y con ello la enfermedad puede acabar justificando actos atribuibles a la maldad. Los peritajes psiquiátricos son una labor tan ingrata como osada. La justicia debería recurrir lo menos posible a los profesionales de Salud Mental.
-Y ya que habló de la crisis, ¿notaron más demanda?
-En Atención Especializada, no.
-Sabemos que no fumar ayuda a no sufrir cáncer de pulmón, pero ¿cómo prevenir una enfermedad mental grave?
-Ese paralelismo no es posible. Primero, se conoce mucho más sobre el cáncer que de estas patologías, así que cualquier información debe darse con cautela. Todo indica que será muy difícil una prevención como la planteada. Las investigaciones apuntan a una influencia genética y la repercusión de diferentes situaciones de la vida. De forma muy general, siempre se dan consejos para tener una buena salud mental como dormir una serie de horas, evitar el consumo de tóxicos, sobre todo droga; tener una vida ordenada, evitar situaciones de estrés prolongadas...
-¿Cómo es la salud mental de los avilesinos?
-Tenemos muy pocos rasgos distintivos respecto al resto de España. El tanto por ciento de la población bajo algún tipo de tratamiento, entre el 8 y el 9 por ciento, es similar. De igual manera, las enfermedades más frecuentes son los trastornos de la ansiedad y cuadros depresivos menores, que viene a representar un tercio de los casos. Nuestro índice de suicidios es más bajo que en la media europea, como en España. El único rasgo diferencial es que, al tener una población más envejecida, aparecen demencias asociadas a la edad.
-Se popularizan expresiones como «estar depresivo» y «no estoy tuberculoso». ¿Teme a la vulgarización de la enfermedad mental?
-Sí. Es una de las consecuencias de la excesiva presencia de profesionales en la sociedad contemporánea. Ha terminado por diluir conceptos que remiten a situaciones clínicas muy complejas que, como la depresión, será una de las primeras causas invalidantes del siglo XXI. El deterioro del lenguaje indica que las cosas no van bien.
-Resulta obligado preguntar por el modelo Avilés.
-Seguimos creciendo, ampliando actividades formativas. Está a punto de constituirse el Foro Nacional del Tratamiento Asertivo Comunitario, con sede en Avilés. Cada vez más profesionales vienen a realizar sus prácticas en nuestro dispositivo, de una semana de duración. Pocos servicios sanitarios cuentan en Asturias con esa respuesta. Calculamos que han pasado unos 30 profesionales de la enfermería y 6 psiquiatras.
-Entre sus proyectos se encuentra una historia de la psiquiatría en España, ¿cómo se encuentra?
-Es una obra colectiva, que aún se planifica. Espero que mis maestros me echen un cable. Tenemos varias historias escritas, pero es necesario hacer una revisión y recuperar aspectos olvidados. La psiquiatría española nace con el Premio Nobel Ramón y Cajal, capaz de hacer un núcleo de colaboradores importantes con dos grupos: psiquiatras y neurólogos. El grupo de psiquiatras lo inaugura Gonzalo Lafora. A su lado, tenemos a Bartolomé Llopis, desconocido en España, aunque es reconocido internacionalmente, y de él aprenden Carlos Castillo del Pino y Antonio Colodrón, que dan el relevo a la actual generación.
-'Tierralibertad' es su bitácora, que le ha convertido en un bloguero de éxito, ¿qué le aporta?
-Personalmente me da la satisfacción de responder a mi afición a la lectura y la escritura. Me permite contactar casi a diario con amigos que están ahí. El intercambio con esas personas es algo maravilloso. Y nos permite utilizar Internet para divulgar determinados contenidos de una forma que, hasta ahora sólo se limitaba a quienes lo hacían de forma profesional. Aunque tengo claro que, bajo ningún concepto, soy periodista.

| Comparte esta noticia -

¿Qué es esto?

Opina

* campos obligatorios
Listado de comentarios
Vocento
SarenetRSS