El Modelo Avilés de Salud Mental se tambalea

Asistentes a las última jornada del congreso de Salud Mental en Avilés. /
Asistentes a las última jornada del congreso de Salud Mental en Avilés.

Las dudas sobre el futuro de los equipos en Asturias planea en la clausura del congreso sobre tratamiento asertivo

FERNANDO DEL BUSTO AVILÉS.

Fue la sombra que planeó durante toda la edición del undécimo congreso sobre el Tratamiento Asertivo Comunitario (TAC) y que ayer se materializó plenamente: el Modelo de Avilés de asistencia a los enfermos mentales graves corre peligro. Si en la inauguración el doctor Juan José Martínez Jambrina, director del Área de Gestión Clínica de Salud Mental del Área Sanitaria III, alertó sobre el riesgo que corre el Equipo de Tratamiento Asertivo Comunitario (ETAC) de Oviedo, ayer se confirmó que el peligro se extiende a Avilés.

Así, se avanzó que en los contenidos del nuevo Plan de Salud Mental que actualmente elabora la Consejería de Sanidad del Principado de Asturias se plantea la supresión del ETAC de Oviedo en 2015 y, en 2016, de los dos equipos existentes en Avilés. Lo más grave para los participantes en el congreso no es que la información sobre ese documento venga de la cúpula de la consejería, es que las decisiones adoptadas en las últimas semanas en Oviedo dan credibilidad a esos planteamientos.

Tal es así que, en el acto de clausura, Daniel Vázquez, presidente de la Asociación de Familiares de Enfermos Mentales de Asturias (AFESA) anunció el rechazo al cierre del equipo de Oviedo y el desmantelamiento de cualquier dispositivo de esta naturaleza. Vázquez anunció que AFESA comenzaría el próximo lunes a movilizarse contra el cierre de la asistencia en Salud Mental.

Juan José Martínez Jambrina también expresó su preocupación por el retroceso que supondrá la supresión de estos equipos después de unos años en los que no sólo han demostrado ser un alternativa válida a las instituciones psiquiátricas, también por las ventajas aportadas para los familiares y enfermos mentales.

Al igual que sucedió en las denuncias de la inauguración, responsables del equipo directivo del Área Sanitaria III asumieron el papel de mediador. En esta ocasión, le correspondió a Elena Llorente, subdirectora Atención Médica y Salud Pública, que lanzó un mensaje conciliador, expresando su confianza en que el TAC mantenga su vitalidad en Asturias.

Más aún después del resultado del congreso. No sólo por el poder de convocatoria, con casi 200 congresistas de toda España. Incluso con algunos asistentes que no se esperaban, como equipos venidos desde las Islas Baleares que, con apenas tres meses de existencia, consideraron que el modelo Avilés era su referencia y aprovecharon la oportunidad para conocerlo y aprender de la experiencia.

Juan José Martínez Jambrina destacó la calidad de las comunicaciones presentadas al concurso de investigación y la participación. También subrayó la presencia de diferentes perfiles entre los participantes: psiquiatras, enfermería, psicólogos... Es más, avanzó que el próximo año se reforzarán los contenidos de enfermería y que cada vez cuentan con más demanda.

Recurso con potencial

Una de las conclusiones de la undécima primera edición del congreso es el potencial del Modelo Avilés, siempre con la condición que los equipos trabajen con grupos diferenciados en función de su patología.

«El TAC demuestra un gran potencial, pero no se pueden mezclar grupos de diagnósticos diferentes. Un equipo preparado para trabajar con los primeros episodios de psicosis no puede llevar a psicóticos o trastornos límite de personalidad», explicó el doctor Martínez Jambrina.

A lo largo del congreso se abordaron temas recurrentes como es el tratamiento de las personas sin hogar que sufren enfermedades mentales. Es habitual que todos los años se aborden las características de este colectivo. Ayer viernes quedó claro que, en 2016, se abordará de una manera específica y más detallada que hasta la fecha.

Es muy posible que se presente la experiencia de Avilés y que diseñan en la actualidad el Ayuntamiento y Salud Mental. Una vez establecida una red de colaboración, ahora mismo se trabaja en definir las características del colectivo: tanto en el número de personas que sufren enfermedad mental como la patología concreta. A partir de ahí, se estudiará el mejor sistema para ofrecerles una asistencia sanitaria.