El plan de empleo de los sindicatos incluirá formación complementaria de la FP

Un alumno de soldadura en las instalaciones del Centro Integrado de Formación Profesional de Avilés, la antigua Maestría. /
Un alumno de soldadura en las instalaciones del Centro Integrado de Formación Profesional de Avilés, la antigua Maestría.

UGT y CC OO ultiman un documento que persigue recoger la atención a las demandas concretas de las empresas

FERNANDO DEL BUSTO AVILÉS.

Septiembre es el mes marcado por las uniones comarcales de UGT y Comisiones Obreras para presentar su plan de formación complementaria al resto de agentes sociales. El foro escogido es la mesa de Formación del Plan Avilés Avanza, donde también se encuentran presentes la FADE y el Ayuntamiento de Avilés.

En ese calendario se encuentran trabajando los secretarios generales de ambas uniones comarcales, Iñaki Malda, de UGT, y José María Guzmán Pacios, de Comisiones Obreras. Su idea es llegar un planteamiento general, donde representantes políticos y empresariales puedan realizar las aportaciones necesarias.

Con ese documento cerrado, se presentará a los diferentes ayuntamientos de la comarca para facilitar su desarrollo. «No podemos limitarnos a Avilés, nuestro ámbito de actuación territorial es la comarca y, como mínimo, en ella se debe desarrollar el Plan, aunque no descartamos que se extienda a otras partes de Asturias», señalan Iñaki Malda y José María Guzmán Pacios.

Una vez alcanzado un consenso básico, se detallarán las diferentes actuaciones. Esta segunda fase comenzará en el último trimestre de este año y proseguirá durante los primeros meses de 2015. De esta manera, se podría poner en marcha a finales del próximo ejercicio con una duración mínima de cuatro años, según las primeras estimaciones que barajan los sindicatos.

Es el tiempo mínimo para que salga una promoción de Formación Profesional de ciclo superior. Según este calendario, la bolsa de trabajo con los primeros jóvenes formados con este modelo estaría disponible entre junio y septiembre de 2018.

«Las dimensiones del problema del desempleo juvenil en la comarca hacen que esta propuesta no pueda estar sujeta a un calendario político; en la actual situación los sindicatos no podemos estar de brazos parados y lo importante es que logremos los resultados que buscamos», comentó ayer Iñaki Malda.

Por su parte, José María Guzmán Pacios destacó el carácter «estratégico» de la iniciativa para consolidar la actividad industrial en la comarca. «Los Acuerdos de Oviedo recogen la jubilación del personal de la industria auxiliar a los 61 años. Eso implica que en los próximos años habrá una gran demanda de profesionales capacitados en la industria. Hoy en día, no existe problema en encontrar técnicos de informática; pero las empresas tienen verdaderas dificultades para encontrar profesionales en oficios tradicionales como puede ser soldadores, calderería o electricistas».

Según un estudio de UGT, durante la próxima década, en Asturias será necesario cubrir 18.000 vacantes en el sector industrial. Aunque los avances tecnológicos impliquen la amortización de algunos de esos puestos, es evidente el filón que se abre para el empleo.

En esta situación, el documento base en el que trabajan ambos sindicatos parte de la posibilidad de aprovechar uno de los puntos fuertes de la educación en la comarca como es la red de Formación Profesional, especialmente los ciclos superiores. «La idea es ofrecer a las empresas profesionales formados; no aprendices que tengan que preparar ellos», resumen Pacios y Malda.

Definir las necesidades

Conseguir esos profesionales formados supone la implicación de las cuatro grandes patas de este ambicioso proyecto: administración, sindicatos, jóvenes y los propios empresarios.

En una primera fase, serán los empresarios quienes definan sus necesidades de personal. «Cada empresa sabe mejor que nadie el perfil profesional que necesita. La idea es que señalen con la máxima exactitud lo que busca: un oficial mecánico pero que tenga conocimientos de electricidad, por ejemplo», explica Iñaki Malda.

La propuesta estará abierta a todas las empresas que quieran adherirse, con independencia de su dimensión. «Sabemos que las grandes empresas no tienen problemas para cubrir sus necesidades de personal, aunque también les puede resultar interesante», reflexiona el líder de UGT.

Una vez que se definan esas necesidades, se analizará la oferta existente de Formación Profesional en la comarca. En estos momentos, la idea de los sindicatos es enfocarla a la FP de ciclo superior.

A partir de ahí, se establecerán las medidas necesarias que permitan complementar la capacitación de los estudiantes. Es decir, si existe una demanda de electricistas con conocimientos de mecánica, se organizarán los seminarios que permitan que el estudiante alcance ese perfil junto con su titulación profesional oficial. Esta formación complementaría los conocimientos de FP. «En los momentos en los que estamos, es muy pronto para definir exactamente cómo serían esos cursos; tan sólo estamos con la idea de complementar la Formación Profesional para que el empresario disponga del trabajador que se adapte de forma perfecta a sus necesidades», explican Malda y Pacios.

En la medida en que se conozcan las necesidades de las empresas, se podrán organizar esas formaciones a la carta, siempre a partir de la base de la Formación Profesional existente. También se conocerá con más exactitud la forma de engarzarla a los planes regionales de formación, incluso de extenderlo a otras partes de la región. Como se sabe, el director general de Industria del gobierno asturiano, Luis Ángel Colunga, ya se ha reunido con ambos sindicatos, expresando su respaldo a la iniciativa.

Además de esos conocimientos complementarios, los jóvenes realizarían las prácticas obligatorias de FP en las compañías adheridas al acuerdo. A partir de ahí, surgen los compromisos de las empresas.

Compromisos de las partes

«El plan busca ofrecer profesionales de primer nivel y las empresas deberán contratarlos como tales; no hacemos todo esto para que luego los jóvenes tengan contratos basura o estén de becarios», aseguran ambos líderes sindicales de la comarca avilesina. De esta manera, el compromiso que se reclama a las empresas es que realicen las contrataciones de una bolsa de trabajo que integrarían estos jóvenes.

En este sentido, el papel de los sindicatos sería velar para que las condiciones de trabajo respondan a la capacitación de los profesionales. «No se trata del modelo de aprendices, que tiene su espacio; será una propuesta distinta, con otra finalidad y donde los empresarios se comprometerán a que las condiciones de trabajo sean las adecuadas para los profesionales que recibirán formados a la carta», apuntan Pacios y Malda.

Ambos son conscientes de que este diseño implica un esfuerzo por parte de los jóvenes, toda vez que deberán dedicar más tiempo a su preparación. «Creemos que saber que existen unas empresas concretas interesadas en trabajadores con esa preparación y conocerlas durante su formación es un aliciente. Se trata de asegurar un empleo», concluyen.