La FP dual podría comenzar en septiembre con una de sus tres sedes en Avilés

Justo Rodríguez Braga durante una de las intervenciones, tras él Antonio Pino toma nota. /
Justo Rodríguez Braga durante una de las intervenciones, tras él Antonio Pino toma nota.

Sesenta jóvenes asturianos se beneficiarán de un proyecto dirigido a los sectores energético y metalmecánico

FERNANDO DEL BUSTO LA GRANDA.

Empresarios y sindicatos coincidieron ayer en la necesidad de recuperar la figura del aprendiz para asegurar la competitividad de las empresas asturianas y contribuir a reducir los niveles de desempleo juvenil en la región. Fue la conclusión del curso dirigido en La Granda por el empresario José Antonio Hevia Corte, presidente de Ideas en Metal, bajo el título de 'La Formación profesional: la figura del aprendiz'.

Antonio Pino, secretario general de Comisiones Obreras de Asturias, Justo Rodríguez Braga, secretario general de UGT-Asturias; el empresario Javier Fernández-Font, de Alusin; Guiomar Álvarez Reyes, responsable de Formación y Recursos Humanos de la Federación Asturiana de Empresarios (FADE), y Fidel García Martínez, catedrático de Lengua y Literatura, coincidieron ayer en la importancia del aprendiz justo en el prólogo de que Asturias se convierta en una de las primeras comunidades en recuperarlo. Justo Rodríguez Braga, secretario general de UGT Asturias, confía en que el Gobierno regional cumpla los plazos y el próximo mes de septiembre arranque la que será la primera promoción de Formación Profesional (FP) dual. Sesenta jóvenes de toda la región se beneficiarán de una iniciativa que pivotará sobre uno de los tres Centros de Formación Profesional Integrada que existen en la región y las empresas. En concreto, se trata de los ubicados en Gijón, Langreo y Avilés, la antigua Maestría.

«No se trata de las prácticas que contempla la Formación Profesional, sino de un aprendiz que se vinculará a la empresa con un contrato laboral y que compatibilizará la formación práctica con la actividad en el centro de trabajo», explicó Justo Rodríguez Braga.

Según el pacto social firmado por el Gobierno regional, y reiteradamente asumido por el presidente Javier Fernández, tal como recordó Braga, a lo largo de la primera quincena de septiembre los nuevos aprendices deberían ser una realidad. «Existe un acuerdo y se debe cumplir. Tan sólo falta definir la operativa de los contratos a través del Servicio Público de Empleo del Principado», explicó Rodríguez Braga.

«Es necesaria»

Antonio Pino, secretario general de Comisiones Obreras de Asturias, expuso diferentes razones que hacen «necesario» el impulso de la FP dual en la región, comenzando por las cifras de paro juvenil que han obligado que, desde el inicio de la crisis, 47.300 jóvenes entre los 16 y 34 años hayan emigrado de Asturias en busca de oportunidades laborales.

Pino recordó otra particularidad de la formación en Asturias y es que la región se encuentra por debajo de la media nacional en el número de jóvenes con titulaciones de bachiller y formación profesional y, sin embargo, supera la media española en grados universitarios. Esta situación contrasta con el mercado de trabajo, donde, en los próximos años, el sector industrial afrontará la jubilación de unas 18.000 personas.

«Son puestos que se deben cubrir y, en muchos casos, la formación profesional no responde a la necesidad de las empresas», planteó Pino. Fundamentalmente, sectores como el energético o el metal-mecánico reclaman esa especialización y, por ello, son los campos propicios para la recuperación del aprendiz.

A la espera de que el Gobierno asturiano desarrolle el compromiso para implantar la FP dual, Pino reclamó ayer una mayor implicación de las empresas, recordando que existe una importante financiación pública que cubre la costes de formación en el Centro de FP además del 50% de los costes laborales. «Existen otras dificultades, como el tamaño de las empresas, pues el 90% son pymes con menos de diez trabajadores y eso complica la puesta en marcha», concluyó.

Respaldo empresarial

Ello no impide que la figura del aprendiz goce de igual respaldo entre los empresarios. Comenzando por el director del curso, José Antonio Hevia Corte, que defendió la incorporación de los aprendices con una vinculación laboral con la empresa. «El empresario debe pagarles y formarles, es una inversión que cuidará y mimará», aseguró. «El primer año será un 'estorbante', pero conforme aprenda, al final será un gran profesional que lo buscarán otras empresas y tú harás todo lo posible para que no se vaya», comentó.

Con todo, Hevia Corte discrepó de la organización de la FP dual. «No me gusta que tenga tantas reglas y condiciones. Hay que tener normas, pero también cierta flexibilidad para adaptarlas a la empresa. Si el empresario se equivoca, lo pagará él». El presidente de Ideas de Metal recordó que «ser empresario implica arriesgar. Y el que está dispuesto a arriesgar puede decir cómo quiere hacer las cosas».

Por su parte, Guiomar Álvarez Reyes, responsable de Formación y Recursos Humanos de FADE, recordó que la patronal asturiana llevaba «muchos años manifestando que debe producirse un acercamiento entre la empresa y la formación en todos los niveles». Además de luchar contra el desempleo juvenil, abordaría otros problemas como la existencia de un 16% de jóvenes menores de 25 años que carecen de formación.

Desde FADE se reivindicó que el aprendiz se vincule a la compañía mediante un contrato de trabajo, además de que los empresarios participen en el diseño del programa formativo.

Javier Fernández-Font, de Alusin, consideró «imprescindible» la incorporación del aprendiz a las empresas para atender a sus necesidades. «Necesitamos aprendices motivados y retribuidos correctamente. No podemos dar 250 euros a chavales de 18 años. Habría que estudiar la forma de retribuirlos», señaló.