Alcoa inicia los trámites para cerrar Avilés

Daniel Cuartas, presidente del comité de empresa, se dirige a los trabajadores durante la concencentración celebrada ayer por la tarde delante de las instalaciones de Alcoa enAvilés. /
Daniel Cuartas, presidente del comité de empresa, se dirige a los trabajadores durante la concencentración celebrada ayer por la tarde delante de las instalaciones de Alcoa enAvilés.

La multinacional comunicó ayer su decisión de proceder a un despido colectivo en Avilés y A Coruña

JOSÉ MARÍA URBANOAvilés

Alcoa se dispone a cerrar su planta de Avilés. Al menos ayer anunció lo que puede constituir el primer paso en esa dirección. Y lo hizo a través de un comunicado oficial, por escrito, y además ya avanzó la fecha: el 1 de enero próximo. Se cumplen así las peores expectativas tras el resultado de la subasta de servicios de interrumpibilidad eléctrica para grandes consumidores industriales en la que la multinacional norteamericana obtuvo un sonoro fracaso, curiosamente salvo para su fábrica de San Ciprián.

La dirección de Alcoa comunicó ayer de forma oficial su primera medida, pero a la vez dejó entrever algo que se viene intuyendo desde hace ya tiempo y que este periódico ha venido exponiendo en los últimos días: el emplazamiento de España ya no ofrece la rentabilidad esperada y lo mejor es echar el cierre. Ni siquiera se contempla la posibilidad de una venta, entre otras cosas porque así no se mete a la competencia en casa.

La primera información se dio a los comités de empresa de Avilés y A Coruña por parte de los responsables de las dos plantas, mientras la propia presidenta de la multinacional en España, Rosa García Piñeiro, se lo comunicaba personalmente, vía telefónica, el presidente del Principado, Javier Fernández. Cabe suponer que haría lo mismo con el presidente de la Xunta de Galicia, Alberto Núñez Feijoo.

La comunicación señala que Alcoa ha anunciado su intención de iniciar un periodo formal de consultas con los comités de empresa de las dos fábricas de Avilés y A Coruña «para un procedimiento de despido colectivo», tras el resultado de la subasta de servicios de interrumpibilidad para grandes consumidores españoles industriales organizada por el operador del sistema eléctrico español.

La empresa señala al respecto que no pudo conseguir en esta subasta, celebrada durante la semana del 17 de noviembre en Madrid, suficientes servicios de interrumpibilidad para sus fábricas (sí las consiguió para su planta de San Ciprián, aunque de eso no habla en la nota). Y sentencia: «La falta de servicios de interrumpibilidad, junto a una tecnología menos eficiente y una menor capacidad productiva, hacen que las fábricas de Avilés y A Coruña no puedan producir aluminio a precio competitivo». Durante el periodo de consultas, Alcoa señala que estará abierta «a estudiar las oportunidades y opciones concretas que se presenten», como la celebración de una segunda subasta, pero indica que debe gestionar la situación existente a fecha de hoy tras los resultados de la subasta.

Fuera de la nota oficial, la multinacional considera que a partir del próximo 1 de enero no tendrá en España un precio competitivo y estas dos fábricas empezarán a generar pérdidas. El cálculo hecho internamente establece que producir una tonelada de aluminio a partir de esa fecha le costará 300 euros más que en la actualidad, con lo que las pérdidas serán «insostenibles».

¿Deja Alcoa una puerta abierta a la esperanza? En principio sí, pero ello no esconde lo que parece inevitable: la empresa ya no ve negocio en España y dentro de la reordenación que está llevando a cabo a nivel mundial, ni Avilés ni A Coruña entran en sus planes. Si durante este tiempo (el mes de consultas, como máximo, que abre con los comités) surge una opción nueva u oportunidad que cambie la situación, «se estudiará». Durante este periodo, «Alcoa estará abierta a estudiar las oportunidades y opciones concretas que se presenten, como la celebración de una segunda subasta, pero debe gestionar la situaciónexistente a fecha de hoy tras los resultados de la subasta». Eso sí, lo hará «con el compromiso de trabajar para minimizar el impacto de su resultado, tanto en los empleados como en las comunidades locales».

Expediente y cierre

En principio, Alcoa no ha explicado a los comités de empresa si el expediente de despido colectivo se presentaría para los 414 trabajadores de Avilés y los 400 de A Coruña, algo que seguramente se aclarará en la primera reunión prevista para el jueves en Madrid. Pero si ese despido se produce a partir del 1 de enero para toda la plantilla, entonces ya se podría anunciar el cierre definitivo de las plantas.

Las dos fábricas cuentan con el mismo sistema de fabricación, conocido como el de Sodeberg, con dos líneas de electrolisis en el caso de Avilés, una de 143 cubas y otra de 144. En el caso de que se interrumpiera la producción y no se entrara en una fase de mantenimiento activo, las cubas se solidificarían y la fábrica habría «muerto», puesto que su nueva puesta en marcha supondría tanto como montarla prácticamente de nuevo, que fue lo que hubo que hacer cuando las inundaciones de 2010 afectaron a la subestación eléctrica y la falta de energía provocó la solidificación de las cubas.

La dirección de la multinacional norteamericana lleva tiempo reuniendo argumentos para cuando llegue la fecha de anunciar el cierre de estas dos instalaciones. De momento ayer ya ofreció un cuadro para poner de manifiesto la evolución de las plantas que utilizan el sistema Sodeberg, que han pasado de 62 en el año 2000 a las 13 que operan en la actualidad. Por eso Alcoa habla de «una tecnología menos eficiente», al revés de la planta de San Ciprián, que utiliza la de 'pre-bake' o precocido.

Este periódico volvió a plantear ayer la misma pregunta que ya había trasladado a la dirección de la empresa la semana pasada: «¿Se plantea Alcoa vender, en vista de que pudiera haber inversores industriales interesados, con lo que así se evitaría el cierre de la planta de Avilés?». La respuesta fue que en este momento «no podemos especular». Respecto a la nueva subasta de interrumpibilidad o a otro tipo de medida que pudiera articular el Ministerio de Industria, la misma fuente oficial señaló que «si surge algo de Industria se analizará, nada está definido». De momento lo que ya es imparable es el inicio del expediente para el despido.

Hoy, la corporación de Gozón visitó a los trabajadores concentrados en la factoría.