Alcoa afronta la subasta que aclarará su futuro en Avilés

Alcoa afronta la subasta que aclarará su futuro en Avilés

El comité y la dirección de la empresa se reúnen, mientras tanto, en el proceso de tramitación del expediente de extinción de la actividad

JESÚS GONZÁLEZAvilés

Alcoa afronta la subasta que, entre hoy y mañana, servirá para clarificar el futuro de la factoría avilesina y la de La Coruña. La puja extraordinaria convocada por el Ministerio de Industria para adjudicar a los grandes consumidores de electricidad el conocido como servicio de interrumpibilidad se celebrará en Zaragoza y en ella Alcoa se disputará con el resto de empresas y agentes participantes los cerca de doscientos millones de euros en incentivos. La cifra, finalmente, podría incluso verse reducida hasta los 180 millones, según señalaron fuentes consultadas por Europa Press.

Esta subasta fue convocada la semana pasada por Industria después de que en la primera puja solo se colocasen paquetes de interrumpibilidad por valor de 350 millones, frente a los 550 millones previstos. El coste, pese a su envergadura, es inferior al de 750 millones anterior a la reforma energética.

La primera puja, celebrada a finales del pasado mes, generó controversia después de que sectores como el siderúrgico o el cementero no lograsen cubrir sus expectativas, y de que la multinacional Alcoa fuese más allá y anunciase los cierres de sus plantas de Avilés y La Coruña y presentara un expediente de extinción que sigue en tramitación a la espera de lo que ocurra en la puja.

De hecho, el comité de empresa de la planta avilesina acudirá esta tarde de nuevo a Madrid para mantener un nuevo encuentro con la dirección de la multinacional estadounidense en el marco del proceso de consultas previo a la entrada en vigor del expediente planteado por la compañía.

En principio, los empleados cuentan con que dicho expediente sea retirado en caso de que se consiga en la subasta un número adecuado de paquetes de interrumpibilidad -lotes de megavatios que la compañía se compromete a dejar de consumir puntualmente en caso de necesidad a cambio de la compensación que se fije en la subasta-.

Si en la primera puja se asignaron 2.080 megavatios de interrumpibilidad entre todas las empresas adjudicataria -la mayoría en bloques de 90 megavatios de los que Alcoa solo consiguió tres para su fábrica de San Ciprián y ninguno para Avilés y La Coruña-, en esta se pondrá a disposición de las industrias una cantidad adicional aún sin precisar que se irá repartiendo en tandas de 50 bloques de cinco megavatios. Cada una de estas tandas tiene un valor de casi 50 millones de euros, si bien las fuentes aseguran que la asignación final rondará los 180 millones.

La empresa ya ha señalado que esa indefinición acerca del número total de paquetes que saldrán a subasta complica la elaboración de estrategias de cara a la subasta. Al tiempo, se da por hecho que el precio de salida será aún inferior a lo que había pujado la empresa en la primera ocasión.

No obstante, desde el PSOE se señalaba este fin de semana que ese «oscurantismo» en torno a la segunda subasta hacía vislumbrar «una solución» para Alcoa que permita mantener la actividad de las dos factorías por cuya continuidad se teme en estos momentos.

El servicio de interrumpibilidad consiste en un pago a los grandes consumidores de luz a cambio de detener su actividad en momentos en los que exista saturación en el sistema eléctrico.

Para asignar la interrumpibilidad, la reforma energética recoge la creación de estas nuevas subastas, en las que las empresas pujan por bloques de megavatios a un menor precio eléctrico a cambio de ofrecerse a recortar su consumo si así se lo pide el operador del sistema.

La subasta de interrumpibilidad que hoy se inicia ha sido acogida con satisfacción por los Gobiernos autonómicos asturiano y gallego.

Así, el presidente del Principado, Javier Fernández, destacó que la dirección de Alcoa se ha comprometido a retirar el expediente de despido colectivo si consigue un precio «razonable» para la electricidad. Además, mostró cierto optimismo ante el modo en que se articulará la subasta para salvar momentáneamente la situación de la planta avilesina. No obstante, insistió en que las industrias grandes consumidoras de energía necesitan soluciones más a largo plazo y abogó por la suscripción de contratos bilaterales entre dichas empresas y las suministradoras de energía.

Por su parte, el presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo, destacó la semana pasada que Industria ha cumplido «los compromisos». «Veremos a ver qué oferta presenta Alcoa , dependerá del precio que esté dispuesta a pagar», dijo.