Laíño reconoce que invitó a políticos amigos suyos a Las Caldas, «pero sin fines ilícitos»

Henry Laíño, en el centro, accede al palacio de Justicia de la ciudad acompañado de dos abogados. /
Henry Laíño, en el centro, accede al palacio de Justicia de la ciudad acompañado de dos abogados.

El exdirector de Aquagest declara ante la jueza que «prácticamente vivía en el balneario por temas profesionales»

JESÚS GONZÁLEZAVILÉS

«No hice absolutamente nada ilícito», afirmó ayer Henry Laíño, el que fuera director de la zona norte de Aquagest en los años en los que se habría urdido la supuesta trama político-empresarial que investiga la titular del juzgado de Instrucción número 3 de la ciudad.

El directivo de Aquagest, ahora alto cargo de otra empresa del grupo en Colombia, se desplazó ayer a Avilés para declarar ante la jueza acerca de las estancias en Las Caldas y los viajes pagados a políticos de distinto signo y procedencia por parte de Aquagest bajo su mandato. Laíño negó en todo momento que dichas invitaciones tuvieran como fin 'recompensar' en la persona de esos políticos por contratos firmados por su empresa con las administraciones en las que tenían alguna responsabilidad.

«Ha sido hora y media de declaración en la que explicó claramente que las invitaciones a políticos se limitaban a que mantenía una amistad personal con los invitados, y que los viajes eran de carácter técnico», afirmó la letrada Concepción Trabado, que defiende a los hermanos Miguel Ángel y Elena Villalba, exconcejales de ASIA imputados en el caso, y que estuvo presente en la declaración de Laíño.

A lo largo de su declaración, Henry Laíño ofreció su versión de por qué una más o menos abultada lista de políticos pasó por el balneario asturiano a costa de la empresa que él dirigía en la zona de Asturias, Cantabria, País Vasco, Navarra, La Rioja y Aragón. La amplitud de ese área hizo que él, afincado en Orense, viviera durante aquellos años «a caballo entre Asturias y Zaragoza». En los periodos que permanecía aquí, «prácticamente vivía en Las Caldas», afirmó, según se recoge en su declaración, a la que ha tenido acceso LA VOZ DE AVILÉS.

Formación

Allí no solo recibía a sus amistades y familiares, sino que mantenía encuentros con clientes o potenciales clientes, y participaba en actividades de formación para responsables de la empresa. Entre ellos, un habitual era el exsecretario de Comunicación del PP de Asturias, también imputado, Joaquín Fernández. «Era un empleado de la empresa. No siempre estaba conmigo, en ocasiones se alojaba allí por cuestiones empresariales que no tenían que ver conmigo», señaló.

Así pues, Henry Laíño hacía su vida asturiana en el balneario, tanto en el ámbito más personal como para recibir a profesionales y a políticos como el alcalde de la localidad colombiana de La Dorada en el marco de «visitas de carácter técnico», para conocer los procedimientos de gestión que ofrecía Aquagest. La visita 'tipo' completa, indicó, llevaría «tres o cuatro días» con desplazamientos a Barcelona para ver «plantas de tratamiento, laboratorios, centros de control y demás».

En otros casos, como el del exvicealcalde de Llanes y exdirector general de Administración Local del Principado, Francisco Balmori, o el exalcalde de Orense, Francisco Rodríguez, la invitación era a título personal porque con ambos mantenía una relación «que trascendía lo profesional».

Ese tipo de invitaciones, según declaró ayer Laíño ante la jueza, eran «gastos personales», por cuanto el dinero del que disponía de Aquagest para alojarse en Las Caldas «era algo así como una retribución en especie» que él percibía por su condición de alto cargo. Era una especie de «recompensa personal» que le concedía la compañía «por tener que vivir fuera de casa». Por tal motivo, se consideraba habilitado para disponer de ese dinero de Aquagest y costear esas invitaciones, toda vez que, además, los precios que el balneario cobraba a la empresa por las estancias de sus empleados «eran acordadas de manera global» a precio «corporativo» por ambas empresas.

En el caso del exalcalde de Orense, Laíño afirmó que le unía a él y a su mujer una relación de amistad desde hacía años. De hecho, «coincidí con ellos en más de una ocasión» y, entonces, Laíño «no ostentaba ningún cargo en aquellas fechas en Galicia».

Llanes

Similar era la explicación ofrecida por Laíño para la estancia que abonó Aquagest a Balmori, al que conoció después de que la empresa firmara su contrato con el Ayuntamiento de Llanes. «En Asturias el servicio más grande que teníamos entonces era el de Llanes», afirmó Laíño antes de señalar que, por ese motivo, «me presentaron a la Corporación, a los técnicos, a la alcaldesa y al teniente de Alcalde, a Balmori». A partir de ese momento, «se estableció una relación entre ambos» que fue más allá hasta el punto de que decidió concertar un encuentro para que conociera también a Francisco Rodríguez, el exalcalde de Orense. Y ese encuentro se produjo en forma de «una cena en Las Caldas».

Después de aquel encuentro en el balneario, Balmori «me llamó para recriminarme el hecho de que le pagara la habitación», si bien Laíño remarcó que su relación con el político socialista «trascendía de los profesional a lo personal». A ello añadió que el exconcejal llanisco ni siquiera sabía que fue la propia empresa Aquagest la que pagó la factura.

La jueza insistió a lo largo del interrogatorio en pedir a Laíño que explicara por qué en esas invitaciones, realizadas en algún caso personalmente por el exdirector de Aquagest, figuraban expresiones como 'Full Credit', 'Vip!!', 'Son alcaldes' u 'ojo!!, enviar facturas a Avilés'. En todos los casos, el exalto cargo de la empresa se desentendía de tales anotaciones al apuntar que «era terminología propia del establecimiento» hotelero.

Salvo las visitas técnicas como la del aludido alcalde colombiano y las que él mismo reservó «por amistad» a Balmori y Rodríguez, Laíño mostró poco conocimiento de las invitaciones abonadas por Aquagest a otros cargos políticos. Así, afirmó desconocer todo acerca de la estancia pagada al presidente local del PP, Joaquín Aréstegui, con las anotaciones 'Full credit' y 'No mencionar Asturagua'. «Yo no hice la reserva, ni sabía que el señor Aréstegui se hubiera alojado en Las Caldas», afirma el entonces máximo responsable de la empresa en Asturias.

Presidente cántabro

Algo diferente fue el caso del presidente de Cantabria, Ignacio Diego, y del ahora consejero de Obras Públicas de dicha comunidad, Javier Rodríguez Argüeso. En este caso, la reserva fue hecha por la propia Aquagest y tenía la indicación 'no poner el nombre del cliente'. Laíño, afirmó que «conocía que se habían alojado en Las Caldas, pero desconozco el resto de cuestiones». «No recuerdo si hice yo la reserva. De hecho, conocía a Juan Ignacio Diego, pero no a Javier Rodríguez», señaló.

Las preguntas de la jueza acerca de estas estancias -la de Joaquín Aréstegui y la del presidente cántabro y su consejero-, no gustaron entre los abogados de las distintas partes de la defensa. La letrada Concepción Trabado expresó en ese sentido su protesta al considerar que se trata de cuestiones que ya están siendo investigadas en otras instancias, bien en los juzgados de Lugo en el caso de Aréstegui, bien en el Tribunal Supremo en el caso de los altos cargos del Gobierno de Cantabria.

En definitiva, Laíño sostuvo ayer que en ningún caso las invitaciones de las que él tenía constancia o con las que tuvo alguna relación tuvieron por objeto «recompensar» a políticos por los contratos que lograba su empresa.