«Se debería prestar más atención a Preescolar»

Mercedes García Díez, ayer en Avilés. /
Mercedes García Díez, ayer en Avilés.

Profesora de la Univesidad de Oviedo

FERNANDO DEL BUSTOAvilés

Profesora titular de Fundamentos del Análisis Económico de la Universidad de Oviedo, Mercedes García Díez ofreció ayer una conferencia en el Centro de Servicios Universitarios de Avilés en la que reflexionó sobre el papel de la educación en la salida a la crisis. Antes de su conferencia, avanzó sus principales puntos a LA VOZ

¿Cual es el problema que presenta la educación hoy en día?

Es una cuestión muy compleja. No es la adecuada y los problemas que hay no se solucionan a base de reformas. Reformar no siempre significa mejorar y, en ocasiones, se encuentran mal planteadas.

¿Por qué el sistema educativo presenta problemas?

Es suficiente ver los resultados que ofrece y que se encuentran muy por debajo de los países de nuestro entorno, aunque el gasto es muy superior a ellos.

¿Qué se debería cambiar?

En el modelo actual apenas se presta atención a la educación preescolar, la temprana, y es de gran importancia. Puede sonar marginal y apenas aparece en las agendas políticas, pero en todos los países se ha demostrado la importancia de una buena educación preescolar, en edades de 0 a 3.

¿Por qué resulta tan importante?

En esas edades no se trabajan habilidades cognitivas, pero las habilidades que se aprenden son muy importantes para futuras etapas educativas y que el mercado también valora. Los efectos de una buena educación temprana son mayores en los entornos desfavorecidos y eso puede tener efectos muy positivos sobre la equidad del sistema. Es un tema fundamental sobre todo cuando el número de niños entre 0 y 2 años en riesgo de pobreza ha aumentado considerablemente en España como consecuencia de esta crisis tan larga

Siguiendo con el sistema, ¿en qué situación se encuentra Primaria?

No abordo la situación de la educación obligatoria. Aunque los resultados de la encuesta Pisa nos dejan por debajo de la media de los países de nuestro entorno.

¿Aborda el abandono escolar?

Es una consecuencia del bajo rendimiento en la etapa obligatoria. La Unión Europea ha fijado como un objetivo que en el año 2020 se sitúe debajo del 10%, pero admite como excepción que España lo tenga en el 15%. Esto demuestra la situación del país, que en los últimos años lo ha tenido en el 30%. Esas tasas generan problemas de inserción laboral. Es uno de los retos.

¿Cómo solucionarlo?

Hay que reducir el fracaso escolar en los niveles obligatorios, Primaria y ESO. Si se reducen ahí, el joven seguirá estudiando. Y se debe reformar la FP en profundidad, porque hay jóvenes que desean formarse pero sin ir a la Universidad. Debe producirse una mejor relación entre escuela y empresa y profundizar en la FP dual. También hay que ofrecer alternativas a los jóvenes que fracasan en los estudios. Ahora es muy difícil volver a incorporarlos al sistema. Se pueden hacer cosas y aunque se suele decir que hay falta de recursos, más que dinero es una cuestión de voluntad.

¿Se nota en el mercado los problemas del sistema?

Las desventajas de los jóvenes están sobre la mesa, son palpables porque no pueden competir. En los últimos años, con la crisis económica la tasa de abandono escolar se ha reducido. Los jóvenes prefieren seguir en el sistema ante los índices que hay de paro juvenil. Pero conforme se recupere la actividad económica, crecerá el abandono. Se han hecho cosas, pero se podrían hacer más.

¿Qué opinión le merece la última reforma educativa?

Es una más. Pero, independiente de que sea buena o mala, no puede hacerse así: sin consenso, a base de decretos. No se hacen unos debates técnicos previos, todo se basa en un debate ideológico y partidista. Los resultados de las malas decisiones en Educación se verán a medio y largo plazo, no los notará el gobierno que adopte las decisiones. En los países con mejores resultados para la educación se trabaja con reflexión y consenso.

¿Alcanzará en su reflexión de hoy la etapa universitaria?

No es mi idea. Se alargaría todo demasiado. Y no es porque no haya problemas, que hay como la sobrecualificación de los jóvenes: mano de obra que acude a puestos de trabajo que no necesitan esa titulación. Los primeros estudios sobre ese tema son del 2000.

¿Hay demasiadas universidades?

Si lo hacen bien, no es un problema. El problema es no formar bien a los estudiantes. Seguramente, con menos universidades se formaría mejor. En mi opinión resulta un mayor problema el número de titulaciones existente.