Una operación antidroga en Sabugo se salda con ocho denuncias

Material incautado en el registro policial del domingo en Sabugo /
Material incautado en el registro policial del domingo en Sabugo

La Policía Nacional realiza una redada en un bar y se incauta de 160 dosis de cocaína y 70 de hachís

C. R.

Ocho denuncias a clientes, una al propietario y la aprehensión de 160 dosis de cocaína, 70 de hachís y 490 euros, es el resultado de la redada antidroga llevada a cabo en un bar de la calle Bances Candamo, en Sabugo, por agentes de la Policía Nacional de Avilés. En la intervención también fue detenido el vigilante de seguridad del local por un presunto delito de tráfico de droga. Tras declarar en el juzgado de guardia fue puesto en libertad sin cargos.

El relato de los hechos difundido por la Policía Nacional difiere de los testimonios de los protagonistas recogidos por este diario. Según la nota oficial, al portero se le habrían encontrado doce papelinas de cocaína dispuestas para el consumo y una defensa extensible, un arma prohibida por cuya tenencia se enfrenta a una sanción de 500 euros.

J. L. D., vigilante desde hace siete años en el local y en nómina de una empresa de seguridad de Gijón, reconoció que porta habitualmente una defensa «porque de madrugada los clientes suelen ir pasados de vueltas». Rechazó de plano las acusaciones de tráfico de droga, como demostraría la decisión judicial de dejarlo en libertad sin cargos, y aseguró que el dinero requisado por la policía eran «140 euros que yo llevaba en ese momento en la cartera y 350 que tenía en mi casa».

«Yo mismo les permití registrar el bar, mi coche y mi casa sin orden judicial», afirmó. Su abogado defensor, presente en el registro domiciliario, confirmó que los agentes no encontraron otra cosa más que dinero, que según J. L. D. era «para la manutención de mis hijas» y que fue intervenido ante las protestas de la defensa.

Los ocho clientes denunciados por posesión y consumo de drogas son siete varones de entre 26 y 46 años y una mujer de 47. Asimismo, la Policía Nacional denunció al propietario del local por «tolerancia del consumo ilegal o el tráfico de drogas tóxicas o estupefacientes en establecimientos públicos». «¿Qué voy a hacer yo, registrar a cada persona que entra en mi bar?», se preguntaba ayer el dueño. Es él quien explica que, ante la presencia de los agentes, el resto de la gente que se divertía en otros locales de la calle aprovechó para deshacerse de las sustancias estupefacientes que portaban y sitúa la aprehensión de las 160 dosis de cocaína y las 40 de hachís «en una cartera encontrada a la altura del número 33».

La Policía Nacional explicó su intervención por las quejas de los vecinos por reyertas, desórdenes públicos, deslucimiento de mobiliario urbano y consumo de estupefacientes en la vía pública «con absoluto descaro» que estarían teniendo lugar últimamente.