Mavea pedirá a Medio Ambiente que paralice el dragado en la ría

En la imagen, la ensenada de Llodero, en la margen derecha, declarada monumento natural en 2002. /
En la imagen, la ensenada de Llodero, en la margen derecha, declarada monumento natural en 2002.

Advierte de que tendrá un efecto «muy grave» sobre la ensenada de Llodero y denuncia que las medidas de regeneración son «un despropósito»

J. F. GALÁN

El Grupo de Ornitología Mavea califica de «nuevo atentado ambiental» el dragado, ya en marcha, que se realiza en aguas interiores de la ría y de «despropósito» la mayoría de las actuaciones, si no todas, previstas por la Autoridad Portuaria para regenerar la Ensenada de Llodero, la charca de Zeluán y el espacio dunar del entorno, por lo que pedirá su paralización. El proyecto destina a tal fin 74.000 euros, además de otros 13.000 para un programa de vigilancia que se aplicará tanto en la zona de extracción, entre la curva de Pachico y el extremo Sur del muelle pesquero, como en la de vertido, en la vertical de Xagó.

En el caso de la Ensenada de Llodero y la charca de Zeluán, declarado monumento natural, «la fuerte modificación del talud resultante de la actuación de dragado tendrá un efecto muy grave».

En este punto, la Autoridad Portuaria asegura que las operaciones de dragado se realizarán a un mínimo de quince metros del referido talud submarino. Mavea rebate que en el que se llevó a cabo en el año 2000 en la curva de Pachico «todos los estudios garantizaban la estabilidad del terreno, pero la realidad fue que supuso la erosión y desaparición de más de un tercio del pedrero de La Llera, así como de buena parte de la duna de San Balandrán». Las medidas de protección adoptadas entonces «supusieron en realidad una grave degradación ambiental en la ensenada de Llodero, al destruir gran parte del hábitat de las plantas halófilas, por lo que desaparecieron las comunidades de salicornias y de acelgas saladas, especie protegida por la legislación comunitaria».

En cuanto al espacio dunar de San Balandrán, «pretenden eliminar la vegetación existente, la gran mayoría autóctona y propia de las etapas de sucesión de dunas terciarias. Además, parte de esta vegetación fue plantada por la propia Autoridad Portuaria en las obra compensatorias del año 2000».

Retirar la capa superior de suelo orgánico e introducir arena limpia, como prevé el puerto, «es inaceptable, pues destruirán todas las comunidades de microorganismos, animales y plantas que crean ese suelo. Hay muy pocas plantas introducidas en esa duna y para eliminarlas no hace falta arrasar con todo», asegura Mavea. A su juicio, «la actuación va a facilitar que la actividad humana degrade aún más el estado de la zona dunar, ya que al eliminar tojos, zarzaparrillas y otras plantas se va a facilitar el pisoteo, como sucede en el borde de la duna que da a la playa de San Balandrán».

Otra de las medidas previstas por la Autoridad Portuaria es crear una duna frente a Zeluán. Mavea asegura que siempre se ha mostrado favorable a tal actuación «si está bien analizada, pero nadie nos ha dado información. Esa duna debe tener la misma granulometría para aumentar las posibilidades de estabilidad y no debe ser únicamente embrionaria, sino que debe crearse una secundaria, para intentar evitar los efectos de los temporales», advierte.

Mavea concluye que el aumento de calado, de 11,5 a 12,5 metros, cvon el fin de facilitar la maniobrabilidad y el acceso de buques de gran porte a los muelles de la margen derecha, deteriorará la duna de San Balandrán y la punta La Llera y que las «supuestas obras de mejora ambiental serán en realidad muy perjudiciales para el monumento natural de la charca de Zeluán y ensenada de Llodero».

Mavea anuncia que trasladará su denuncia a Medio Ambiente con la confianza de que ordenará que se paralice el dragado.

 

Fotos

Vídeos