Cien años en Zeluán

Zeluán, desde la carretera a San Juan en los años 40 del siglo pasado./
Zeluán, desde la carretera a San Juan en los años 40 del siglo pasado.

El pueblo celebrará el centenario de la construcción de las primeras viviendas

FERNANDO DEL BUSTOavilés

José Fernández García construyó en la margen derecha de la ría las primeras casas en 1916,lo que marcó el inicio del actual asentamiento Avilés. No existe una fecha exacta, pero todo apunta a que en 2016 se cumplirá el centenario de la construcción de la primera casa de Zeluán, el inicio del pueblo situado en la margen derecha de la ría de Avilés entre la ladera del monte de Laviana y la ensenada de Llodero. Una efeméride que se prepara para celebrar la Asociación de Vecinos Enlaze con diferentes actividades en las que cobrará protagonismo José Fernández García, Pepe La Vara, como se le conocía popularmente y que es el padre de Zeluán.

Nacido en Manzaneda en 1882, Pepe La Vara era todo un personaje. Ricardo García, Rico, describe a su tío abuelo como una personalidad emprendedora, con olfato para los negocios, trabajador infatigable y con algunas costumbres tan particulares como las de ir caminando a todos los lados. Era un enemigo declarado de todo lo que consideraba progreso y, trabajando como lo hacía en la construcción, nunca se le vio usando una carretilla con ruedas neumáticas.

Gozaba de buena fama como carpintero de paneras y constructor. A él se le debe la iglesia de Laviana, demolida en 1987. El actual edificio conserva la antigua espadaña y el campanario. También las antiguas escuelas, en pie hasta 2005, cuando fueron sustituidas por un centro social levantado en su lugar y con un diseño similar. Construyó en San Martín de Podes, en Villalegre, Manzaneda y Ambiedes, entre otros.

Pepe La Vara solía contar con un grupo grande de colaboradores y Rico recuerda que muchos vecinos aprendieron con él oficios relacionados con la construcción. En el trabajo era perseverante, detallista y con muchas manías. Por ejemplo, Rico comenta que, cuando levantaba un muro, reclamaba que le pasasen las piedras en el orden y el tamaño en que se iban a colocar en la construcción.

Precisamente su costumbre de ir caminando a todos los lados y las numerosas obras que le surgían en Laviana provocó que decidiese trasladar a su familia desde Manzaneda a lo que actualmente es Zeluán.

El orden del nacimiento de los ocho hijos que tuvo en su matrimonio con Rosa Gutiérrez es la clave de Rico para fijar la fecha de la construcción de la primera vivienda de Zeluán entre 1914 y 1916, «aunque los más probable es que sea en 1916». Pepe La Vara compra los terrenos a una de las familias de Laviana, Casa Pablo, para los que realizó varios trabajos.

«Los cuatro primeros hijos, Benigna, Manuel -conocido como Manolo-, Antonio y Florentina, a la que todos llamaban Flora, nacen en Manzaneda, mientras que Ricardo, Ramón, Nieves y Carmen -Carmina para la familia-, nacen en Zeluán. Ricardo nace en 1917, por lo que en 1916, como mínimo, debería estar haciéndose la casa, sino estaba ya construida», comenta Rico.

Además, el asentamiento posterior de otras cinco edificaciones entre 1916 y 1921 da fuerza a la hipótesis de que la primera vivienda data de 1916. La primera construcción era un edificio con dos plantas, reservando la primera para un bar.

A lo largo de su vida, Pepe La Vara construyó otras seis viviendas y dos almacenes en Zeluán. En esas primeras construcciones, derribadas en los años 80, contaron con lagar, pequeños negocios y un salón de baile.

Para proteger a las viviendas de las aguas construyó una tubería, que evacuaba el agua de las marismas hacia la ensenada de Llodero. En la salida hacia la mar, instaló una sencilla compuerta que, de forma automática, se cerraba al subirse la marea.

El sistema fue efectivo durante varias décadas, hasta que la suciedad de la carretera provocó que se cegase, causando inundaciones en las viviendas. Para evitarlas, el Ayuntamiento de Gozón instaló un colector, que, al no disponer de protección frente al agua de la mar, provocó la creación de la charca de Zeluán. De hecho, hasta ese momento, los terrenos hoy anegados por las aguas eran usados como pequeñas huertas por las familias de la zona.

Primeras viviendas

A los pies de Laviana y próximo a terrenos del puerto de Avilés con una incipiente actividad de astilleros, Zeluán crece rápidamente. En los primeros cinco años, otras cinco familias levantan su casa en Zeluán. Tras Pepe La Vara, se construye Casa Quevedo. La familia vivía en Llodero y, tras la boda de su hija Josefa Quevedo con Manuel García Pérez, aprovechan unos terrenos de su propiedad para la vivienda de la pareja, aprovechando la cercanía al astillero donde él trabajaba.

El tercer asentamiento fue Casa Ledo, originarios de Santiago de Ambiedes, también constructores con una fragua y taller para carros. Otras viviendas del pueblo fueron Casa Amadeo, cuñado de Pepe La Vara, o Casa Clotilde, si bien los nombres no son los de los moradores originales, sino de vecinos posteriores.

Pepe La Vara llevó a sus hermanas Concepción, casada con Álvaro Gelaz, abuelos de Ricardo García, Rico, y Flora. Según se iban casando los hijos del matrimonio, disponían de viviendas que su padre construía en Zeluán.

En sus primeros años, el aspecto del poblado era muy diferente al actual. La carretera hasta el faro no se termina hasta 1952. Antes de la Guerra Civil se había construido la caja, pero sin asfaltar, por lo que era un camino de barro e intransitable durante buena parte del año. Desde finales del siglo XIX se había levando un malecón para desecar las marismas de Llodero y sobre el que, en la actualidad, transcurre la carretera al faro.

Los vecinos carecían en sus inicios de muchos servicios que hoy se consideran normales. El agua pública no llega hasta 1959, cuando se instala una fuente y un lavadero. Hasta esa fecha, los vecinos lavaban la ropa en el río Vioño o en lavaderos de pozos particulares. El agua potable lo lograban en el pozo de Casa Pacho, en el camino de San Balandrán. Hasta 1969, el agua potable no llega a las viviendas.

La conexión a la red eléctrica se produce en 1952, algo sorprendente ya que el faro de San Juan disponía de acceso a la red de alta tensión desde los años 40. En 1977, los vecinos estrenan el primer teléfono particular y la recogida doméstica de basuras comienza en 1982.

Zeluán siempre ha sido sobre todo un espacio para vivir, con pequeños negocios como hostelería, comercio o salas de bailes para atender las necesidades de los vecinos. Pero con el tiempo se asentaron otras actividades. En 1958, se construye, según recuerda Rico, un albergue para trabajadores de desguaces y salvamentos. Son los primeros edificios que no son casas de aldea.

Pasados unos años, ya en la década de los 60, esas instalaciones albergarían un campamento de verano de Mensajeros de la Paz, con el padre Ángel y diferentes voluntarios acompañando a los niños que acudieron hasta Asturias.

La cercanía a Avilés provoca que se levante alguna construcción para el veraneo de personas que se desplazaban desde la vecina ciudad. La primera de estas construcciones es la conocida como Casa Narán, construida por el doctor Puerta y reformada en los años 90.

El resto es una historia que en 2016 cumple cien años.