«En el Botánico hay bosques naturales de los mejor conservados de Europa»

César Álvarez Lao, Tomás Emilio Díaz y Armando Arias ayer, durante la conferencia . /
César Álvarez Lao, Tomás Emilio Díaz y Armando Arias ayer, durante la conferencia .

El catedrático Tomás Emilio Díaz, director científico del jardín gijonés, ofreció ayer una charla en el Aula de Cultura de LA VOZ

RUTH ARIAS

El Jardín Botánico Atlántico de Gijón abrió sus puertas hace cerca de trece años, aunque algunos de sus elementos tienen una historia mucho más larga, de más de un siglo. Sus secretos los conoce como nadie el catedrático de Botánica de la Universidad de Oviedo, Tomás Emilio Díaz, que ayer protagonizó la segunda de las conferencias del ciclo sobre 'Ciencia y Naturaleza' del Aula de Cultura de LA VOZ.

Díaz, director científico del Botánico, estuvo inmerso en su planteamiento y configuración desde los inicios del proyecto, e incluso en el que fue su precursor, un jardín ubicado en el área del recinto ferial gijonés. Aquel se creó en 1977, y ya se mostraban las plantas en su medio, lo mismo que ocurre en el actual, donde aspiran a estar representados todos los ecosistemas atlánticos.

«Después de doce años de vida, el Botánico de Gijón ha sido seleccionado como el cuarto mejor de España por un organismo como Eroski Consumer», cuenta orgulloso Díaz. Solo le superan Barcelona, Bertiz y El Aljibe. «Se ha hecho un desarrollo importante, se han conseguido una serie de estructuras muy diversas», asegura.

En su charla de ayer, el botánico detalló las distintas áreas temáticas del jardín, entre las que se encuentra un monumento natural como es la carbayera del Tragamón, y un espacio singular, el Jardín de La Isla, un jardín histórico que se remonta a 1870, cuando fue creado por el industrial gijonés Florencio Valdés. Sobre el trazado original romántico un proceso de restauración añadió colecciones de plantas ornamentales, convirtiendo este espacio en uno de los mayores atractivos del enclave.

«Dentro del jardín hay unos bosques naturales, como las alisedas, que son los mejor conservados de la cornisa cantábrica», presume. Suman luego la parte museística, la cultural, y también la científica, que cada vez va adquiriendo más importancia. «En el próximo Santo Tomás de Aquino, la Universidad de Oviedo dará uno de sus premios fin de máster a un trabajo realizado allí, sobre uno de los proyectos de conservación de dunas y, al mismo, tiempo, el premio extraordinario de doctorado en Ciencias se otorgará a una tesis sobre la conservación de plantas que también ha salido del Botánico», cuenta Díaz.

En esa parte científica se encuadra igualmente el banco de germoplasma, una infraestructura que conserva semillas de plantas silvestres para preservarlas, no sólo asturianas, sino también de otras comunidades limítrofes que no disponen de esos medios. Aunque esta labor proteccionista va más allá: «Hemos hecho una ampliación del entorno cantábrico, y allí tenemos dunas y marismas reconstruidas con un fin fundamental: como estos sistemas están en peligro de desaparición, en el Botánico se conservan no sólo las semillas en el banco, sino plantas desarrolladas», relata.

Retos de futuro

El desarrollo de estos primeros años ha sido muy positivo para uno de sus artífices más importante, pero aún quedan retos y trabajo pendiente. La crisis y los recortes han congelado la puesta en marcha de un proyecto de ampliación, el que supondrá la creación de dos nuevas representaciones en suelo gijonés: el bioma boreal americano y el tropical caribeño. «Queremos hacer un invernadero impresionante para tener allí toda la vegetación tropical de esa zona», cuenta. El proyecto está listo y solo a falta de financiación, y Emilio Díaz espera que pueda arrancar cuando mejore la situación económica. «Con eso culminaríamos todos los biomas que tienen que estar», dice.

La charla de Tomás Emilio Díaz fue seguida atentamente anoche por varias decenas de personas que volvieron a llenar el Edificio de Servicios Universitarios. Esta actividad del Aula de Cultura, coordinada por Armando Arias en colaboración con el grupo ornitológico Mavea, y patrocinada por Cafés Toscaf, tendrá continuidad el próximo martes, cuando intervendrá el ingeniero agrícola Juan Carlos Menéndez, que disertará sobre las especies que ocupan su trabajo como responsable del área de Parques y Jardines del Ayuntamiento de Oviedo.