«En 'El mirofajo' resumo todo lo que aprendí»

José María Urbano, Manuel García Rubio y Mario Bango en Valdecarzana. /
José María Urbano, Manuel García Rubio y Mario Bango en Valdecarzana.

Manuel García Rubio desvela su nueva novela en el Aula de Cultura de LA VOZ

FERNANDO DEL BUSTO

Pocos secretos de 'El Mirofajo' quedaron ayer sin desvelar. La presentación de la nueva novela de Manuel García Rubio, publicada por Los Libros del Lince, en el Aula de Cultura de LA VOZ DE AVILÉS, coordinada por Armando Arias y patrocinada por Cafés Toscaf, no defraudó a los asistentes al palacio de Valdecarzana entre los que se encontraba la alcaldesa de Avilés, Mariví Monteserín, Enrique González, jefe del servicio de atención al ciudadano en el Área Sanitaria III, el economista Jesús Sanmartín, gerente de Arsam y presidente del Registro de Asesores Fiscales de España, el exalcalde de Corvera, Víctor Manuel Álvarez León, o el que fuera concejal de Urbanismo en el Ayuntamiento de Avilés, Teófilo Rodríguez.

Aunque tardó en «hablar del libro», citando a Umbral, no faltaron referencias al periplo vital compartido por el escritor con los periodistas José María Urbano, jefe de la Redacción de LA VOZ DE AVILÉS, y Mario Bango. Desde sus primeras colaboraciones en este diario con un suplemento cultural a su llegada a Asturias después de diez años en «el mejor Uruguay» del siglo pasado que chocaron frontalmente con el nacionalcatolicismo imperante entonces en España.

El recorrido nostálgico entre la juventud y la felicidad de esos años en los que el mundo se descubría entre libros, sin ahorrar puyas a la ausencia de una celebración cervantina en España en el 400 aniversario del fallecimiento del autor de 'Don Quijote', se llegó a 'El mirofajo' un libro donde Manuel García Rubio concentra «todo lo que aprendí leyendo» porque confesó que para él la escritura era, ante todo, aprendizaje.

Y es que, según explicó, se documenta de forma detallada antes de iniciar un libro. En este caso, las páginas se encuentran repletas de citas y guiños, sobre todo a la cultura alemana, y que el autor introdujo en un ejercicio de humor.

«Escribir con libertad»

Explicó que pensó en diferentes formatos. Desde el «ensayo ligero» a cartas, pero optó por la ficción histórica por ser el modo donde podía «saquear a los clásicos» y escribir con más libertad. José María Urbano le recordó sus críticas a la sociedad actual. «¿Por qué no hacer un trabajo distinto?», preguntó. Manuel García Rubio aseguró que, ante los problemas que denuncia, «no formulo soluciones, sino preguntas que el lector decidirá si responde o no».

Mario Bango elogió tanto el contenido como la escritura de García Rubio, «un ejercicio estilístico extraordinario, una delicia». El periodista aludió a dos conceptos claves en 'El mirofajo' (palabra inventada por Manuel García Rubio y vaciada de significado): la esfera de la experiencia y la esfera de lo nombrado. Ambas se presentan como claves en el libro. La primera incluye todo lo que rodea a las personas y es accesible mediante los sentidos. «Es la esfera que básicamente dominaba el mundo de nuestros tatarabuelos y aún sigue en el mundo rural», explicó Rubio. En cambio, la esfera de los nombrado es el «mundo que llega por palabras y símbolos, que no controlamos y condiciona la vida».

Es una parte fundamental en las críticas de Rubio y que reparte a colectivos como economistas, abogados o los intelectuales orgánicos en un «ajuste de cuentas con el lenguaje del poder».

Pero no sólo se desvelaron las claves de 'El mirofajo'. Manuel García Rubio también tuvo tiempo para avanzar lo que será el tema de su próxima novela: «la sociabilidad». «El planeta es finito y puede llegar a acabarse. ¿Qué pasaría si supiéramos que dentro de 30 años caerá un meteorito en la Tierra y se termina todo? ¿Iríamos a la anarquía o nos respetaríamos por una idea religiosa de la vida?», reflexionó. Rubio teme lo peor y en parte responsabiliza a la tendencia de un mayor individualismo que aprecia y que, de imponerse implicaría «el final de la sociedad».