Medio siglo a través de la radio

Miguel Pérez posa en El Atrio con una de las radios en exposición. /
Miguel Pérez posa en El Atrio con una de las radios en exposición.

Miguel Pérez expone durante esta semana su colección de receptores en El Atrio

ALEJANDRA GÓMEZ

Miguel Pérez García expone por segunda vez en el centro comercial El Atrio su colección particular de radios antiguas, atesoradas durante 45 años. Desde el 4 hasta el 11 de julio, desde las nueve de la mañana hasta las nueve de la noche, el propio Miguel muestra y explica a todo el que quiera visitar la muestra los diferentes aparatos de los que se compone. Muchas de las personas que pasan por el centro comercial se acercan a ver sus radios, y él mismo les atiende y explica de qué año es cada una de ellas y otros mil detalles más.

Philips y Grundig son algunas de las marcas que nos podemos encontrar en esta exposición en la que hay receptores nacionales e internacionales de siete décadas distintas. «Unas me las traían de Venezuela, otras de EE UU, Alemania o Suiza», explica ese coleccionista avilesino.

El primer ejemplar que consiguió fue una General Electric del año 28 y, desde ese momento, su repertorio fue en aumento. «No ocupan mucho, pero empiezas con tres o cuatro ejemplares y cuando te das cuenta tienes treinta o cuarenta, y el sitio donde colocarlas ya se convierte en un problema mayor», bromea.

Miguel cuenta ya con cerca de medio centenar de ejemplares, que habitualmente reposan en las estanterías en su casa, donde él mismo se encarga de limpiarlas y repararlas cuando es necesario. «No requieren de mucho trabajo, solo ponerlas a funcionar de vez en cuando y mantenerlas limpias», asegura.

La afición por los dispositivos radiofónicos le viene desde la corta edad de cuatro años, momento en el que llegó la primera radio a su casa. Comenzó a coleccionarlas más tarde, sobre todo a raíz de un problema de salud que le obligó a abandonar el trabajo. Entonces se volcó totalmente en estas piezas, que han llegado a tener un valor sentimental para él y a las al que dedica mucho tiempo y también mucho esfuerzo.

Se siente orgulloso de volver a exhibir al público estos preciados aparatos. Su primera exposición la realizó en compañía de un amigo que falleció hace pocos meses y, por ese motivo, Miguel muestra ahora sus ejemplares con más satisfacción que nunca. «Tengo amor y cariño a la radio», afirma.

«Lo antiguo suena diferente»

La radio más reciente de las que posee es de los años 80, sin embargo, Miguel afirma que las que más le gustan son las antiguas. «Son las primeras que conocí y las que más valor tienen para mi. El sistema de las radios modernas no me gusta tanto», explica el coleccionista, que considera que «lo antiguo, tiene un sonido diferente». Uno de los aparatos más llamativos de la muestra es una pieza que combina radio y tocadiscos. «Este dispositivo es especial porque si quieres escuchar la radio la escuchas, y si quieres escuchar una canción de Antonio Molina también puedes», afirma.