Los videojuegos se crean en Avilés

De izquierda a derecha, Óscar Suárez, Diego Valle, José Ramón Suárez, Alonso Montalvo y Marta García, mostrando una de las escenas del videojuego. /
De izquierda a derecha, Óscar Suárez, Diego Valle, José Ramón Suárez, Alonso Montalvo y Marta García, mostrando una de las escenas del videojuego.

Cinco niños de la ciudad diseñan un mundo en torno al Niemeyer en el 'Minecraft'

OLAYA GONZÁLEZ

Ahora los niños vienen con un portátil debajo del brazo. La expresión popular tiene que adaptarse a los nuevos tiempos, porque los infantes de ahora son ante todo tecnológicos. Un claro ejemplo es el grupo de cinco avilesinos de entre diez y trece años formado por Alonso Montalvo, Marta García, Diego Valle, Óscar Suárez y José Ramón Suárez. Ellos son los artífices de un proyecto que hace que no les lleguen las horas del día para pulir su afición y no descuidar sus estudios: han diseñado y programado un mundo que tiene como escenario el Centro Niemeyer en el popular videojuego 'Minecraft'.

'Minecraft' es un juego independiente de construcción de tipo mundo abierto en el que los jugadores pueden diseñar edificios y objetos tridimensionales utilizando cubos. Además, otro de los objetivos de los jugadores es explorar el entorno, y gracias a este brillante grupo, uno de los escenarios disponibles para investigar es el complejo cultural de la ría. A él tienen ya acceso aficionados de todo el planeta.

La idea se empezó a forjar en las pasadas vacaciones de Navidad, momento en que estos cinco amigos pusieron en marcha el proyecto. Desde hace unos meses ya está en el mercado y, en este tiempo, ya lo han probado más de dos centenares de jugadores de distintos países. Ahora el objetivo es continuar creciendo y darle visibilidad para que aumenten los interesados.

En esta detallada recreación virtual del Centro Niemeyer también participaron dos niños más, uno de Barcelona y otro de Perú. «Nos comunicamos por Skype, a veces nos dan las tantas de la madrugada y ni nos damos cuenta», explica Marta García. Aunque la mayoría residen en Avilés, este grupo de jóvenes informáticos no se conocían en persona. «Somos buenos amigos aunque a veces discutimos porque tenemos diferentes opiniones», recalca Diego Valle. El compromiso de la pandilla con el trabajo en equipo impresiona incluso a sus propios padres. «Cuando mi madre vio el Niemeyer flipó», presume Marta García.

El nivel de detalle de la recreación diseñada por el grupo de avilesinos sorprende a grandes y pequeños. Además de diseñar los exteriores del complejo cultural también se han puesto las pilas y han transformado los interiores, a los que los jugadores pueden acceder libremente. Los interesados pueden acceder a su canal en el portal Youtube, asturcraft.com, y seguirlos en las redes sociales para no perderse detalle de sus últimos avances.

Autodidactas

Los conocimientos de programación necesarios para desarrollar un mundo en una plataforma de estas características es muy superior a los saberes que se presuponen en unos niños de tan corta edad. Y la gran mayoría son autodidactas. «Yo aprendí sobre todo viendo vídeos online», subraya José Ramón Suárez. Tan es así que el objetivo de algunos de ellos es poder estudiar Ingeniería Informática a pesar de que la carga lectiva dedicada a la creación y desarrollo de los videojuegos es pequeña.

Aunque no descartan reproducir otros escenarios avilesinos y nacionales en un futuro como el casco antiguo y la madrileña Puerta del Sol, el objetivo a corto plazo de los pequeños es poder dar a conocer su obra. «Estamos haciendo una canción de rap sobre el servidor», expone Óscar Suárez.

 

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