«Esto hay que repetirlo todos los años»

Miembros de Astarte. /
Miembros de Astarte.

Los participantes alabaron la organización del evento y se mostraron con fuerzas para volver a marchar

O. GONZÁLEZ

Aunque no se caminan casi siete kilómetros en una hora y media todos los días, los participantes llegaron a la meta muy animados. «Yo volvería a hacer el recorrido ahora mismo», indicó José Manuel Aza, que a sus 74 años desprende vitalidad. Su mujer, Manolita Menéndez, se mostró más prudente y prefirió dejarlo para otro día. El matrimonio se mostró encantado con la organización de la I Marcha Villa de Avilés: «Nos ha prestado mucho el paseo, y eso que somos de aquí y ya nos lo conocemos».

Las ediles de Deportes y Cultura, Ana Hevia y Yolanda Alonso, también destacaron la importancia de la puesta en marcha de iniciativas solidarias en la ciudad. «Es un gusto ver a las familias con los niños, la gente se ha implicado», destacó Alonso, que acudió al paseo en representación del Consistorio local en ausencia de la alcaldesa de Avilés, Mariví Monteserín, que está disfrutando de unos días de vacaciones.

Otra de las personas más solidarias de la ciudad, José Ramón Suárez, presidente de la Asociación Astarte Residuos Solidarios, tampoco quiso faltar a la quedada. «Parece sencillo pero en realidad es muy difícil movilizar a tanta gente, muchos siempre encuentran una excusa», confesó Suárez, que acudió acompañado de Gloria María García, que también es miembro de la entidad. José Ramón Suárez fue uno de los que más cobertura del acto ofreció en las redes sociales, tanto que publicó en Facebook vídeos en directo de la marcha.

«Es una maravilla, esto hay que repetirlo todos los años», pidió Olvido Rodríguez, que resumió el sentir general de los asistentes. Antes de ir a comer para reponer fuerzas, Rodríguez destacó el carácter solidario de los ciudadanos avilesinos: «Salir a caminar siempre es bueno y mucho más si encima es por una buena causa».

Maximino González, 'Maxi', delegado en Avilés de la Federación Asturiana de Fútbol, fue uno de los más activos. A pesar de que una ráfaga de viento le hizo perder el dorsal en un tramo del paseo de la ría nunca perdió el buen humor. 'Maxi' aprovechó su relación con el mundo del fútbol para organizar toda una retahíla de eventos solidarios a lo largo de su vida. También colabora de forma altruista con un sinfín de entidades benéficas.

El recorrido estaba adaptado para que también pudieran marchar los discapacitados físicos y para que no se encontraran con inconvenientes las familias que se atrevieron a participar en la cita con los más pequeños, los que aún van en carricoche. Aunque al principio algunos se quejaban de que el ritmo era «un poco lento» al final primó el bien del prójimo y el grupo cruzó la meta del Niemeyer con el objetivo de ayudar a Amigos contra la Droga superado.