Paso a la nueva Enfermería

Antonio Jesús Ramos Morcillo, ayer durante su intervención en el salón de actos. /
Antonio Jesús Ramos Morcillo, ayer durante su intervención en el salón de actos.

El Área Sanitaria III celebra unas jornadas para potenciar los proyectos de investigación

FERNANDO DEL BUSTO

Cerca de 160 personas, tanto de Atención Primaria como especializada, participaron ayer en las primeras Jornadas de Investigación Enfermera organizadas por el Área Sanitaria III con el objetivo de fomentar la actividad investigadora entre el personal de Enfermería, un estamento que, tradicionalmente, ha participado en los proyectos impulsados por otros profesionales pero que comienza a asumir cada vez más la dirección de investigación aplicada.

«Se escuchan voces que dicen que la investigación en Enfermería es una moda, pero no lo es», aseguró ayer Ana Suárez Guerra, directora de Gestión de Cuidados y Enfermería, «con estas jornadas buscamos visibilizar, potenciar y fomentar la investigación, el liderazgo de proyectos además de mantener la colaboración en otros estudios como se ha venido realizando hasta ahora».

Es una faceta de la nueva dimensión de Enfermería que, a lo largo de los últimos diez años, vive una transformación radical, como se demuestra su importancia en la atención a los enfermos crónicos y la educación para la salud de la población.

El empuje de las nuevas promociones de Enfermería se palpó en la presentación de diferentes propuestas auspiciada por la intervención de Rubén Martín Payo, profesor de la Universidad de Oviedo, donde se comprobó la amplitud de mirada para buscar temas de estudio con el hilo común de una aplicación directa. «Enfermería siempre ha estado muy cercana a la población y práctica asistencial, eso también se nota en sus proyectos», destacó Ana Suárez Guerra.

Entre los ponentes de las jornadas, el profesor Antonio Jesús Ramos Morcillo, profesor de la Universidad de Murcia, reflexionó sobre la relación de Enfermería con la investigación.

«Cambio sustancial»

«Tradicionalmente, Enfermería no ha sido reacia a nada, es un colectivo muy propenso a hacer cosas. El mayor problema es cuando debe asumir la definición de lo que se debe hacer», apuntó.

Ese salto se comienza a producir hace diez años, cuando la reforma universitaria convierte la Enfermería en un grado, abandonando la diplomatura. «Desde ese momento, podemos ser doctores, es un salto que se ve en el empuje de las nuevas enfermeras. Todas ellas, además, pasan por haber sido Enfermeras Internas Residentes, con lo que han demostrado ser las mejores», asegura.

Un potencial que, no obstante, se enfrenta a diferentes retos. Uno de ellos, es la dificultad de acceder a ayudas. «Las decisiones se toman por comisiones con un gran número de médicos y existe una dificultad para el acceso de otras disciplinas», reflexiona. Encontrar huecos en el trabajo diario para la investigación es otro obstáculo para desarrollar una investigación.

 

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