Fallece Jesús Ovies, un 'histórico' de LA VOZ y exdirectivo del Real Avilés

Familiares y amigos de Ovies recibieron ayer múltiples muestras de condolencia en el tanatorio. /
Familiares y amigos de Ovies recibieron ayer múltiples muestras de condolencia en el tanatorio.

Había entrado como aprendiz en el taller del periódico en la calle de La Ferrería y finalizó su actividad hasta su jubilación en la Redacción de Deportes

JOSÉ MARÍA URBANO

Falleció ayer un 'histórico' de LA VOZ DE AVILÉS. Jesús Álvarez Ovies, de 87 años, vivió toda su vida entre su trabajo en el periódico y su devoción por su equipo del alma, el Real Avilés, en el que llegó a ser directivo.

Ovies, nacido en el seno de una familia de Valliniello, entró a trabajar en LA VOZ DE AVILÉS como aprendiz, a punto de cumplir los quince años. Y lo hizo por mediación de su cuñado, Ángel Cortés, que trabajaba como cajista en el taller del periódico y además ejercía extraoficialmente como encargado. Eran los tiempos del local de la calle de La Ferrería, en donde se confeccionaba y tiraba el periódico hasta su traslado a los modernos locales de la Avenida de Gijón en 1969. Jesús siempre estuvo en la sección de linotipias, en donde seguramente sin pretenderlo actuó como maestro para todos los jóvenes que se fueron incorporando al taller con el paso de los años.

Uno de ellos fue un primo suyo, Manuel Ovies, otro 'histórico', aunque éste siempre estuvo en la caja. Otro aprendiz que lo mismo atendía las exigencias de la confección del periódico que hacía cualquier recado que se necesitara, como sucedía en aquellos tiempos con los aprendices.

En 1983 se iba a producir una de las fechas clave del desarrollo de este diario, como fue la implantación de la fotocomposición y el offset. El 8 de septiembre de ese año es impreso el periódico por última vez en tipografía, apagándose así las cinco linotipias y la rotoplana. Aquel proceso, con Juan Wes de director, se hizo de una forma ejemplar, puesto que la práctica totalidad del personal fue reubicado en nuevas tareas. Y una de las personas que, ya en su madurez, asumió el cambio con naturalidad fue Jesús Ovies, que olvidaba su linotipia y pasaba a la redacción de deportes, en donde se mantuvo hasta su jubilación.

En la nueva sección iba a dedicarse fundamentalmente de la información del Real Avilés, el equipo de sus amores, del que era uno de los socios más veteranos. Tras su jubilación e influido por un grupo de amigos, decidió comprometerse con el club blanquiazul y figuró como directivo en la época en la que Manolo Lloriana, primero, y Tomás Medina, después, fueron los presidentes.

Jesús Ovies, vecino de 'toda la vida' de Versalles, se había mudado en los últinmos años a una vivienda en Puerta de la Villa. Fue una persona dedicada por entero a su familia, a su esposa María del Carmen González y a su hijo Javier, y en los últimos años siguió haciendo gala de su proverbial prudencia y discreción, retirado ya de la primera línea de su afición futbolística.

El funeral de cuerpo presente se oficiará esta tarde, a las cinco, en la iglesia de San Pedro Navarro de Valliniello, para acto seguido recibir cristiana sepultura en el panteón familiar del cementerio de La Carriona. La capilla ardiente quedó instalada ayer en la sala número 6 del Tanatorio Avilés, de El Montán-San Cristóbal.

 

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