Otras voces en la gran pantalla

Inmaculada González-Carbajal García y Beatriz Leal Riesco, ayer ante el cartel de la película. /
Inmaculada González-Carbajal García y Beatriz Leal Riesco, ayer ante el cartel de la película.

La experta en cine africano Beatriz Leal Riesgo inaugura los 'Espacios de cine' de la Fundación Pájaro Azul en el Palacio de Ferrera

FERNANDO DEL BUSTO

Los Espacios África que impulsa la Fundación Pájaro Azul con la sociedad Palacio de Ferrera inauguraron ayer un nuevo ámbito, en esta ocasión dedicado al cine. «Como todo el proyecto es un compromiso a largo plazo, porque debemos generar un público. En Oviedo, después de siete años, el Festival de Cine Africano ya tiene un público asentado», explicó ayer Inmaculada González-Carbajal García, presidenta de la Fundación Pájaro Azul.

Los 'Espacios de cine' se inauguraron ayer con la proyección de 'Elza', película de 2011 y que forma parte de la historia del cine africano por diferentes razones. Entre ellas su candidatura al César a la mejor película francesa de 2011, su reconocimiento en 2013 como mejor película de la diáspora en el Festival Panafricano de Cine y Televisión de Burkina Fasso, una cita clave para el sector que se celebra bienalmente, según explicó Beatriz Leal Riesco, experta en cine africano que asumirá la programación de 'Espacios de cine'.

«Además, de ser un buena película, 'Elza' permite comprender aspectos claves del cine africano actual, como el peso de la mujer o la importancia de la diáspora», comentó Leal. El concepto de diáspora incluye desde las generaciones de africanos que han emigrado por motivos económicos a los descendientes de los esclavos en América. «La esclavitud es un fenómeno muy complejo. Los cálculos más conservadores hablan de veinte millones de africanos, de los que al menos la mitad habrían muerto en los barcos esclavistas. Algunos autores lo comparan con un genocidio», resume Beatriz Leal.

Pero junto con esa barbarie se produjo un intercambio cultural con la fusión de culturas que, en América, generaron nuevos estilos musicales como el jazz. «La diáspora, los descendientes de aquellos esclavos o los africanos que emigran, realizan en el cine una fusión que se podría comparar a la vivida en la música. El cine africano es dialogar con el otro, te enseña a ver las películas de una manera diferente a las producciones europeas», aseguró Leal. La experta recuerda la complejidad del continente en todos los campos, también en la cultura. «Prefiero hablar de cines que de un cine africano por su diversidad», asegura.

El caso concreto de 'Elza' ofrece otras particularidades. Es la primera película dirigida por una mujer en Guadalupe y, al tiempo, se engarza con la importancia femenina en el cine africano. «La mujer siempre ha sido muy importante en el cine africano», destaca Leal, «muchas de sus historias eran protagonizadas por mujeres. Pero, en los últimos años cada vez hay más directoras, como el caso de Mariette Monpierre, la directora de 'Elza'».

Después del estreno de ayer, 'Espacios de cine' regresará tras el verano con una programación continuada. «Serán películas fuera de los estereotipos del cine hecho por blancos o las películas de proyectos humanitarios. Será cine africano hecho por africanos», apuntó González-Carbajal. Aunque ayer fue Beatriz Leal la que protagonizó el coloquio posterior a la proyección, no se descarta que en el futuro acudan los directores. «Depende de muchos factores. Marriette Monpierre rueda en la actualidad y por eso no pudo venir», concluye Beatriz Leal.