Los cuidadores de dependientes recibirán formación personalizada en el Hospital San Agustín

Ana Suárez Guerra, María Jesús Portela, Enrique González, Encarnación Fernández, María José Fernández, Yoana Martínez y Marina Cancelo, en la sala de descanso. /
Ana Suárez Guerra, María Jesús Portela, Enrique González, Encarnación Fernández, María José Fernández, Yoana Martínez y Marina Cancelo, en la sala de descanso.

El plan 'Más cerca' completará con práctica la teoría que se enseña desde hace tres años en talleres

C. DEL RÍO

El Hospital Universitario San Agustín impartirá formación práctica y personalizada a los cuidadores de pacientes con un alto nivel de dependencia como complemento a los talleres informativos que se vienen dando desde 2014 y en los que han participado 252 personas. Cuidados básicos de higiene, movilización, seguridad y alimentación que enseñarán los propios profesionales durante el ingreso hospitalario del paciente y que supondrán una transición del hospital al domicilio menos traumática, especialmente para el cuidador. El plan 'Más cerca' nace a petición de ellos y mirándose en el espejo de los que ya funcionan en comunidades como la andaluza.

Enrique González, gerente del Área Sanitaria III, y Ana Suárez Guerra, directora de Enfermería, explicaron ayer los pormenores de un plan que ha echado a andar esta semana en las unidades de Traumatología y Neurología, aunque la idea es que abarque todas a final de año.

Esta nueva prestación se enmarca en la estrategia de cronicidad que la Consejería de Sanidad tiene en marcha desde hace más de tres años y que consiste en mejorar la información y la formación de los cuidadores de los pacientes crónicos, según explicó el gerente. «Ahora vamos a dar un salto más en la atención a estas personas», afirmó.

La directora de Enfermería, Ana Suárez Guerra, recordó que desde 2014 existe un programa de coordinación en el cuidado entre la atención hospitalaria y la primaria, «que está basado en la formación e información clara sobre el cuidado del paciente dependiente, con un nivel de dependencia grave o muy grave». Este primer programa está enfocado a «pacientes que pasan de tener una vida relativamente autónoma a un alto nivel de dependencia con el que el cuidador puede verse inmerso en una serie de cuidados que no conoce».

En aquel momento se decidió desarrollar ese programa a través de talleres con información clara sobre los cuidados básicos y, posteriormente, una comunicación para que después continuara la atención primaria. «Ahora lo hemos ampliado porque los cuidadores lo han manifestado de manera explícita. Necesitaban tener una presencia en el proceso de hospitalización más clara. Quieren participar del cuidado dentro de la habitación, con los profesionales, para que la atención sea personalizada», amplió. «Son cuidados básicos, pero difíciles para cualquier persona inexperta», afirmó.

El plan está orientado a cuidadores informales. Desde 2014 se han «captado» 360 cuidadores, de los que el 70% han acudido a estos talleres informativos. El treinta por ciento restante no acude porque su familiar va a ser atendido en un centro sociosanitario, entre otra serie de causas.

Una vez identificado el cuidador principal, se le entregará una credencial para que pueda ser reconocido por el pasillo de la sexta planta, donde se encuentra una sala de descanso para su uso exclusivo, y «para que tengan claro que forman parte del proceso». Provista de una mesa redonda con sillas, varios asientos, un microondas y mucha luz natural, pretende ser el espacio de descanso y un lugar en el que «crear una red de cuidadores», que Suárez Guerra señaló como uno de los objetivos. Es algo sobre lo que hay «evidencia», que el encuentro de los cuidadores en un lugar común, como esta sala, sirve de apoyo y estimula la creación de redes. «La intención es generar un espacio más amable dentro del sistema», resumió.

Dentro de la habitación, el cuidador recibirá formación práctica y personalizada. «El cuidador (uno por paciente) va a entrar con el personal y aprender a hacer una movilización o cambiar el pañal», puso como ejemplo el gerente.

El equipo responsable de la puesta en marcha de este proyecto está formado por Yoana Martínez, coordinadora de la Unidad de Educación y Cuidados, María Jesús Portela, auxiliar de Enfermería, María José Fernández y Marina Cancelo, supervisoras de Neurología y Traumatología, respectivamente, y Encarna Fernández, Continuidad de Cuidados, que ayer se mostraban muy confiadas en el éxito y la buena marcha de este nuevo servicio. «Ya formábamos de manera informal antes, sin que este proceso estuviera definido», apuntó Marina Cancelo, a los cinco o seis cuidadores de media que asisten cada semana a los talleres. Unos talleres que no solo continúan, sino que se ampliarán, según confirmó Ana Suárez Guerra.

Más calidad de sueño

La directora de Enfermería informó también de la adhesión a la campaña 'Sueñón', lanzada por el Instituto Carlos III hace casi un año y que promueve la mejora del descanso y del sueño del paciente ingresado a través de una serie de sencillas pautas.

Según la investigación en la que se basa esta iniciativa, realizada en Brasil, los pacientes hospitalizados que duermen menos de cinco horas por la noche tienen asociado un incremento de mortalidad cuatro veces mayor en comparación con los que duermen más de esas cinco horas.

Entre los factores que alteran el sueño de los pacientes está el despertarse y acostarse más temprano de lo habitual y las interrupciones nocturnas. Son interrupciones por la luz, los cuidados de enfermería al paciente o al compañero de habitación, al ruido en la unidad de hospitalización, a la cama, a la temperatura y a las siestas diurnas por el tiempo que permanecen en la cama sentados o echados sin ninguna distracción.

'Sueñón' impulsa a la Enfermería a liderar el cambio o alteración de alguno de estos hábitos y de su correspondiente campaña de comunicación. Entre los primeros, aparte de concienciar al propio enfermo con evitar distracciones por parte de su teléfono móvil, los profesionales tratarán de regular luz, el ruido y, en la medida de lo posible, planificar las interrupciones nocturnas. Los responsables de 'Sueñón' estiman que estas modificaciones son fáciles de incorporar a la rutina diaria de los cuidados de enfermería

Respecto a la luz, la estrategia sugiere controlar el nivel de luz con una clara diferenciación entre las horas de luz diurna y nocturna. En el apartado de ruido se conmina a los profesionales a bajar la voz al hablar, disminuir el ruido del aparataje, controlar sus alarmas y evitar su desplazamiento durante la noche. En la medida de lo posible, se plantea la posibilidad de adoptar medidas relacionadas con la infraestructura y ambientales que permitan rebajar el nivel de ruido.

Evaluar la calidad del sueño y el control de los síntomas que puedan interferir en él, se recomienda impartir algunas medidas de relajación.

El autocuidado

La información y formación, como ayer señalaba el equipo que dirigirá los primeros pasos del plan 'Más cerca', es trabajo congénito a la enfermería. Junto a la formación de cuidadores de pacientes con alto nivel de dependencia, desde el Área Sanitaria III se trata también de involucrar a otro tipo de paciente, al crónico, en su bienestar. En una población de 151.059 personas, el Área Sanitaria III cuenta con 60.760 enfermos crónicos mayores de catorce años.

El mayor número de diagnósticos corresponde a la hipertensión (29.112 casos), seguido por la diabetes (11.619), cardiopatías (4.672), enfermedad pulmonar obstructiva crónica (2.059) y alcoholismo (1.738 casos). A ello se añaden 11.560 casos de obesidad que repercuten directamente en otras patologías.

Entre otras campañas, con este colectivo han impulsado la formación entre pacientes, es decir, que algunos crónicos expliquen a otros hábitos y cuidados que mejoran su calidad de vida.

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