Avilés presume de su «cambio cultural»

Rubén Marín, Eva Miquel, Christophe Joubert y Eduard Rodés, ayer en el Puerto. /
Rubén Marín, Eva Miquel, Christophe Joubert y Eduard Rodés, ayer en el Puerto.

El ingeniero director de la Autoridad Portuaria presenta un proyecto de puerto inteligente que «no termina, es un proceso constante»

F. DEL BUSTO

«El cambio cultural ya ha empezado. No nos hemos metido en nada que no podamos absorber». Con estas palabras, el director de la Autoridad Portuaria de Avilés, Rubén Marín, presentó el proyecto de puerto inteligente a los 118 participantes en la jornada celebrada ayer en la Autoridad Portuaria de Avilés.

Marín defendió la necesidad del cambio como «una manera de ser más eficientes, de mejorar nuestros servicios». El proyecto es complejo y ambicioso pues implicará dotar al puerto de las infraestructuras tecnológicas necesarias, además de formar a su plantilla.

Para ello invertirá 2,7 millones de euros en un primer contrato, licitado en tres millones de euros, que evidencia el compromiso con el proyecto que debe mejorar la capacidad operativa del puerto avilesino. Rafael Ave Souto representó a Emetel, la empresa que ha logrado el concurso de modernización tecnológica que implica un trabajo durante año y medio para su desarrollo y aplicación y un acompañamiento durante dos años.

Ave quiso disipar todas las dudas sobre las consecuencias laborales, citando el ejemplo de su propia empresa. «Nuestra propia transformación digital duplicó nuestro trabajo y la plantilla», explicó. No ocultó que las primeras fases son «las más complicadas» en el proceso de crear un puerto inteligente, pero aseguró que, superada esa fase, «surgirá la magia cuando se comiencen a ver todas las posibilidades existentes». Y es que unificar toda la información disponible y las posibilidades de gestión que ofrece abren múltiples posibilidades, como poder analizar los procesos internos o simularlos.

Temor en los sindicatos

Por su parte, el comité de empresa de la Autoridad Portuaria divulgó ayer un comunicado en el que volvía a denunciar las carencias de personal de la plantilla, donde denuncian la «alta eventualidad» de algunos departamentos como la Policía Portuaria y la existencia de plazas sin cubrir ni un plan de desarrollo profesional.

En este contexto, el comité aseguró en su nota que el proyecto de puerto inteligente «sea una excusa perfecta para la reducción de la plantilla». La duda también se planteó en la jornada al ingeniero director a lo que Rubén Marín, respondió sin tapujos. «El cambio será cualitativo. Todos deberemos saber hacer más cosas y ser más cualificados, tendremos que formarnos y especializarnos», comentó. Marín descartó cualquier incidencia en el empleo: «Estamos más que justos con la plantilla actual. Con estos cambios, podremos hacer más cosas de las que hacemos ahora. Debemos aprender a trabajar de esta forma».

 

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