El acusado de agredir a un hombre en la calle Rivero hace dos años no se presenta al juicio

Juzgado de lo Penal nº2 de Avilés /Marieta
Juzgado de lo Penal nº2 de Avilés / Marieta

Se enfrenta a un año y seis meses de cárcel por golpear a la víctima en la cabeza y romperle una costilla «sin motivo»

ALEJANDRO L. JAMBRINAAvilés

«Recuerdo que un hombre se acercó a mí y me empezó a pegar patadas y puñetazos en la cabeza y el cuerpo sin ningún motivo», declaró esta mañana la víctima de una agresión que se produjo en la calle Rivero en la madrugada del 13 de mayo de 2017. Según relató el hombre en el juicio que se ha celebrado esta mañana, y al que el acusado decidió no presentarse, «el individuo no me conocía de nada y me agredió sin ningún motivo, yo tan solo estaba sentado en las escaleras de un bar tomándome una cerveza tranquilamente». Como consecuencia de las agresiones, la víctima sufrió una herida en la cabeza que precisó sutura con grapas y una contusión con fractura de una costilla que tardó veintiún días en curarse.

En la vista también han prestado declaración como testigos los dos agentes de la Policía Nacional que intervinieron en la noche de los hechos y procedieron a la detención del supuesto agresor. «Recibimos una llamada en torno a las cinco de la madrugada solicitando nuestra presencia porque un individio, en estado de embriaguez, no quería pagar la cuenta en un bar y ofrecía una actitud agresiva». Una vez en la calle Rivero, los agentes fueron interceptados por la víctima de la agresión «y nos explicaron que le habían pegado, supuestamente por el mismo individuo que habría causado los incidentes en el bar», explicaron los agentes. A pesar de que la víctima no pudo ofrecer una descripción exacta del agresor «porque estaba algo bebido», los agentes pudieron localizarlo «y tuvimos que reducirlo y detenerlo porque nos insultaba y nos amenazaba con agredirnos», aseguraron los dos policías.

El Ministerio Fiscal considera que los hechos son constitutivos de un delito de lesiones según el artículo 147.1 del Código Penal. Por ello, solicita que se condene al acusado un año y seis meses de prisión y una indemnización a la víctima de 840 euros. Por su parte, la defensa solicita la absolución «porque entendemos que no queda acreditada la autoría de la agresión, la propia víctima reconoce que había bebido y los agentes no presenciaron los hechos y acudieron por otros motivos». El caso ha quedado pendiente para sentencia.