El agresor sexual de Bustiello, condenado a cinco años y siete meses de prisión

«Cambiar de ciudad, país y continente es una apasionante aventura»
El agresor de Bustiello, ya condenado, en el juicio celebrado la semana pasada. / MARIETA

El juez le considera culpable de un delito de agresión sexual, otro de lesiones y un tercero de robo con violencia

EVA FANJUL / RUTH ARIAS AVILÉS.

El joven de origen colombiano que en febrero del año pasado agredió sexualmente a una mujer en Bustiello y le propinó además una paliza, ha sido condenado finalmente a cinco años y siete meses de prisión. El juez le considera autor de tres delitos, uno de agresión sexual, por el que le condena a dos años, otro de lesiones, por el que añade un año y siete meses, y un tercero de robo con violencia, penado con otros dos años de cárcel. También le impone la prohibición de acercarse a menos de quinientos metros de la víctima, su domicilio, lugar de trabajo o cualquier otro lugar frecuentado por ella durante cuatro años, y una indemnización, en concepto de responsabilidad civil, de 18.321 euros por las lesiones, las secuelas, el daño moral y el teléfono móvil sustraído, además de las costas del proceso.

El juez considera probado que el joven se acercó a la víctima y comenzó a importunarla, preguntándole cuánto cobraba por mantener relaciones sexuales y, ante la petición de ella de que la dejara en paz, comenzó a darle puñetazos en la cara y, después, cuando la mujer cayó al suelo, patadas en la cabeza. Después, una vez ella pudo incorporarse, la empotró contra una pared y comenzó a tocarle los pechos y los genitales, intentando desabrocharle los pantalones hasta que un vecino salió en su ayuda. Entonces el joven huyó, llevándose el teléfono móvil de su mujer

La sentencia da credibilidad al relato de la víctima, incluso en lo referido a la agresión sexual, que no fue relatada en un primer momento al agente policial que la atendió, algo que justifica por un «más que probable estado de shock emocional». En la declaración ante la Policía, la mujer aseguró haber sentido «auténtico pánico y angustia, porque realmente pensó que la mataba a la puerta de su casa».

Le impone cuatro años de alejamiento y una indemnización de 18.000 euros

«Inequívoco carácter sexual»

El juez considera que los hechos fueron «de inequívoco carácter sexual», algo que negaba el acusado, que llegó a declarar que no había habido esa intención, porque la víctima podría ser su madre y él siempre iba con chicas de su edad. La sentencia recoge además la «importante» resistencia que opuso la víctima, y que el joven, además, la forzó «mediante el empleo de la 'vis física', sujetándola fuertemente por el cuello para que no se pudiera mover».

Así le propinó una brutal paliza que le causó importantes lesiones, como fracturas de huesos en la cara y el brazo, por las que estuvo dos días ingresada en el Hospital Universitario San Agustín y 43 de baja. Aún tardó en recuperarse otros 45, noventa en total, y le han quedado secuelas.

El joven esgrimía en su defensa que había consumido abundante alcohol y cocaína, que ha servido como atenuante, aunque no en la proporción que la defensa deseaba. Declaró que había tomado «unos veinte cubatas, además de cocaína», y que no recordaba cómo había vuelto desde Oviedo a casa, donde apareció, según aseguraron tanto su madre como su pareja, «muy excitado, con las pupilas dilatadas y muy contento». En uno momento, incluso, se quedó en ropa interior, salió a la terraza y comenzó a gritar. Cuatro días después ingresó en prisión preventiva, donde estuvo tres meses y medio.