El San Agustín modernizará las máquinas y acondicionará la sala de hemodiálisis

Los pacientes que acuden a hemodiálisis en el Hospital San Agustín piden su modernización. / MARIETA
Los pacientes que acuden a hemodiálisis en el Hospital San Agustín piden su modernización. / MARIETA

El 97% de los pacientes se muestra satisfecho con este servicio del hospital, que obtiene su valoración más baja en el equipamiento

C. DEL RÍO AVILÉS.

El nivel de satisfacción es alto, pero siempre se puede mejorar. Con esta máxima como principio, el Hospital Universitario San Agustín afronta la inminente modernización de la sala de hemodiálisis, cuyo equipamiento e instalaciones han sido lo menos valorado en una encuesta de satisfacción realizada por la gerencia y respondida por 52 pacientes el pasado mes de octubre. Los resultados, por otra parte excelentes, ya han sido presentados tanto a los profesionales del servicio como al Consejo de Salud del área sanitaria.

La tecnología de los equipos de hemodiálisis y el estado de la sala ha sido lo peor valorado por los usuarios. Un 18,8% de los encuestados se encontró con un equipamiento «peor» o «mucho peor» de lo que esperaba. Algo de lo que era consciente la gerencia del hospital, que en aquel mes de octubre ya había comenzado a tramitar una renovación de la maquinaria, que ya salió a concurso público y que se espera recibir en los próximos meses para renovar el servicio.

Lo que, a priori, sí parece haber sido una sorpresa es el 12% de pacientes (seis de los 52) que han reflejado la misma opinión acerca de la sala en la que reciben el tratamiento. El dato ha sido analizado y atendido, puesto que se prevé la sustitución de las camas y un acondicionamiento general del espacio que haga más confortable y agradable una estancia que en el caso de este tipo de enfermos es prolongada.

También mejorable, según los pacientes, podría ser la puntualidad de las sesiones, porque si bien el 30% se encontró lo que esperaba, hubo un 16% defraudado. En este sentido, se estudia si hay algún opción de mejorar la organización para acortar los tiempos desde que los pacientes son recogidos en sus domicilios por la ambulancia hasta que, una vez recibido el tratamiento, vuelven a ellos. Se antoja complicado, puesto que los itinerarios y sesiones se programan tratando de optimizar los recursos públicos.

Lo mejor, la atención sanitaria

En lo que sí sobresale el servicio de hemodiálisis es en el resto de parámetros medidos y que pasan por la eficacia del servicio, la seguridad y profesionalidad del personal y el trato y la atención recibida. Un 93% de los pacientes se muestra «satisfecho» o «muy satisfecho» con los cuidados sanitarios globales recibidos, por lo que no es extraño que todos ellos y alguno más (hasta el 98%) se muestre partidario de recomendar el hospital a otras personas.

La disposición del personal sale también muy bien parada. Tan solo un paciente confiesa que fue «mucho peor de la esperada», frente a los treinta que indicaron que fue «mucho mejor». Igualmente, solo un paciente se quejó del interés de los profesionales por solucionar algún tipo de problema surgido. Para el resto la disposición de los profesionales fue correcta, incluso óptima.

Respecto a la confianza o seguridad transmitida por esos mismos profesionales, para el 84% fue «mejor» o «mucho mejor» de lo que esperaba, al igual que la capacitación y preparación para desempeñar su trabajo, que llegó al 80% en la valoración positiva.

El trato humano, que mide la empatía entre paciente y personal, es otro de los fuertes del servicio de hemodiálisis del Hospital Universitario San Agustín. Más de la mitad de los encuestados afirmaron que el trato personalizado fue «mucho mejor de lo esperado». Si se le añade los que respondieron con un poco menos de entusiasmo («mejor») alcanza los tres cuartos del total de encuestados.

El cuestionario incluyó 32 preguntas más un espacio en blanco para sugerencias sobre posibles mejoras de la atención. La gente de mayor edad aprovechó para solicitar televisores que hagan la sesión más llevadera, mientras que los más jóvenes solicitaron conexión wifi gratuita. La encuesta fue distribuida entre los 60 pacientes que recibían este tratamiento entre el 16 y el 22 de octubre pasados. Se entregaron de vuelta 55, tres de ellas estaban en blanco.