Las amenazas le cuestan una multa a la vecina conflictiva de Avilés

La vecina condenada, saliendo del juzgado la semana pasada. / MARIETA
La vecina condenada, saliendo del juzgado la semana pasada. / MARIETA

Tendrá que pagar 558 euros, mientras su hijo es absuelto al no haberse probado que estuviera en el piso cuando se produjeron los hechos

C. R.

El Juzgado de Primera Instancia Número 4 de Avilés ha condenado al pago de una multa de 558 euros a la vecina conflictiva del número 5 de la calle Hermanos Soria por unas amenazas vertidas contra los propietarios del piso superior. Absuelve, en cambio, a su hijo, puesto que la voz que profirió dichas amenazas era femenina y no se pudo probar que él estuviera en el inmueble. El fallo no le impone ninguna orden de alejamiento porque existe una dictada recientemente como medida cautelar que permanecerá vigente aunque esta sentencia sea recurrida.

La jueza sustituta Amparo Caballero aprecia que en la frase que M. I. M. I. dirigió desde su vivienda a los vecinos el pasado 8 de noviembre y que rezaba, según el denunciante, «ya estáis otra vez con el hijo de puta de vuestro hijo...; no os queda claro, hijos de puta, que ese niño no va a poder volver a dormir en esta casa», se profiere una amenaza y no un simple insulto, como había defendido el abogado de la mujer.

Llega a esa conclusión por los antecedentes. Los vecinos del piso superior no solo ya no residían en la vivienda (tan solo acudían, de vez en cuando, a recoger cosas), sino que su hijo menor de edad estaba siendo atendido por Salud Mental por episodios de 'insomnio irritabilidad', circunstancias ambas que, según la jueza, M. I. M. I. conocía. «Tanto por el ánimo de quien la profirió como hasta en el del propio receptor de la misma, estaba presente el anuncio de causar un mal o seguir causándolo», recoge la sentencia.

«Estaba presente el anuncio de causar un mal o seguir causándolo», recoge la sentencia Como consecuencia de este y otros episodios, el hijo de la pareja es tratado por Salud Mental

Para la juzgadora, el denuncia percibe una amenaza en las frases pronunciadas por su vecina por «haber tenido que salir de su vivienda para pasar a vivir a otro lugar por consecuencia de los problemas que M.I.M.I. y M.M.M.F. habían causado a su hijo menor de edad», que provocaron diversas asistencias médicas . Además, el «ánimo amenazante se puede deducir del conocimiento que la misma tenía» de estos hechos.

M. I. M. I. y su hijo mantienen recurridas sendas sentencias condenatorias por delitos de amenazas y coacciones y han sido absueltos de un tercer caso. La semana pasada fueron condenados al pago de una multa de 1.488 euros por un delito de desobediencia al incumplir una orden de alejamiento dictada por el Juzgado Número 3 el viernes 25 de enero como medida cautelar.