Avilés celebra el Día Internacional de las Ciudades Educadoras

Dos alumnos intervienen durante el acto conmemorativo / MARIETA
Dos alumnos intervienen durante el acto conmemorativo / MARIETA

Un acto con alumnos de dieciocho centros educativos y visitas didácticas al consistorio centraron la jornada

EVA FANJUL AVILÉS.

El Salón de recepciones del Ayuntamiento de Avilés acogió ayer el acto conmemorativo del Día Internacional de las Ciudades Educadoras, una celebración que se realizó simultáneamente en todos los municipios que integran esta Red.

La alcaldesa de la ciudad, Mariví Monteserín presidió el evento en el que participó el alumnado de dieciocho centros educativos avilesinos. Durante el acto, la regidora leyó el manifiesto de la Asociación de Ciudades Educadoras. Los niños y niñas, por su parte, leyeron los trabajos realizados dentro de la actividad ¿Qué es para ti una ciudad educadora?.

Con motivo de esta jornada internacional, durante la mañana y la tarde, los directores del proyecto Pamua para la divulgación del patrimonio histórico de Avilés, ofrecieron dos visitas didácticas al edificio consistorial y su entorno. En total, cuarenta personas pudieron seguir las explicaciones de los historiadores que detallaron la evolución histórica de la ciudad de Avilés desde el medievo a la edad moderna. «No se trata de una visita turística sino de un recorrido didáctico que quiere acercar a los ciudadanos al patrimonio histórico de su ciudad», afirma el director del proyecto, Nicolás Alonso.

Dentro del consistorio, los participantes pudieron visitar el salón de recepciones y el de plenos. Allí, entre otras cosas se les explicó la maqueta que muestra la distribución urbanística del Avilés Medieval o el simbolismo del escudo de la ciudad. «Durante la Reconquista, la flota avilesina fue clave para la recuperación de Sevilla. El escudo avilesino representa un barco con una cadena en la proa y situado entre dos torres, porque fueron barcos avilesinos los que rompieron las cadenas que, de orilla a orilla, bloqueaban el acceso a esta ciudad», detalló el historiador Nicolás Alonso.

Se explicó también como el Fuero concedido a Avilés desde el siglo XI y por el que se eximía a los vecinos de ciertos impuestos o de ir a la guerra, atrajo población a la ciudad.

Ya en el exterior, los directores de Pamua explicaron la evolución histórica de la Plaza y la funcionalidad del edificio consistorial, tan distinta a la actual. «La planta baja estaba ocupada por comerciantes y, en los soportales, el espacio enmarcado por cada uno de los arcos era una tienda con acceso a la vivienda en la parte posterior», señala la historiadora Cristina Heredia.