El Ayuntamiento de Avilés blinda los accesos al casco histórico con otro bolardo

Confluencia de la calle San Bernardo con La Cámara y el inicio de Cabruñana. / OMAR ANTUÑA
Confluencia de la calle San Bernardo con La Cámara y el inicio de Cabruñana. / OMAR ANTUÑA

Se instalará una puerta de salida en la confluencia de la calle San Bernardo con La Cámara

ALBERTO SANTOSAVILÉS.

El nuevo contrato de mantenimiento de la red semafórica, accesos a zonas peatonales y centro de control del tráfico en Avilés se renovó en la pasada primavera y poco a poco empiezan a ejecutarse las obras de mejora previstas en el pliego de condiciones técnicas. Una de las más llamativas responde a la intención del gobierno local de blindar el casco histórico para evitar el acceso de vehículos sin la correspondiente autorización.

Uno de los puntos débiles a ese respecto se situaba hasta ahora en la calle de San Bernardo, donde se había detectado la anomalía de la ausencia de una puerta de salida. Es decir, cualquier vehículo podía acceder libremente a esta calle desde su confluencia con las calles de La Cámara y Cabruñana. Ese fallo se subsanará a partir de la próxima semana con la instalación de una puerta de salida de San Bernardo, con su correspondiente bolardo.

La Policía Local comunicó ayer que la salida para vehículos autorizados desde la calle San Bernardo hacia la calle de La Cámara quedará cortada durante los días 8 (mañana martes), 9 y 10 de octubre, en horario de 8 a 18 horas. El motivo son las obras de instalación de una puerta o bolardo mecánico que, una vez entre en servicio, regulará el tráfico de salida de vehículos autorizados en ese punto.

Este corte, que se producirá únicamente en el horario de desarrollo de los trabajos (8 a 18 horas), obligará a los vehículos autorizados que deseen salir de la calle San Bernardo a hacerlo a través de la calle de La Fruta, para después bajar por la calle de La Cámara tras girar hacia la derecha en la plaza de España.

La instalación de esta nueva puerta o bolardo mecánico en este punto está incluida como mejora propuesta en el contrato que el Ayuntamiento de Avilés adjudicó a la empresa Kapsch para el mantenimiento de la red semafórica y control de acceso a las zonas peatonales.

El gobierno municipal no contempla aumentar el número de calles restringidas mediante bolardos. Las actuaciones que se han estudiado en los últimos meses son puntuales para mejorar algunas carencias que se han detectado desde que se puso en marcha el sistema. Por ejemplo, hay dos calles en las que ya se regula el tráfico de vehículos pero que son susceptibles de incorporar sendos bolardos de salida. Son los casos de la calle de San Bernardo y de Julia de la Riva. En la primera, los vehículos tenían hasta ahora acceso a través del control ubicado en la Cuesta de la Molinera, pero se daba la paradoja de que no hay bolardo de salida. Es decir, los coches, camiones, etcétera, salían de la calle de San Bernardo libremente hacia la calle de La Cámara, donde podían seguir de frente hacia Cabruñana o girar a la derecha e incorporarse a la calle de La Muralla. Esa ausencia de bolardo de salida permitía, por ejemplo, que cualquier vehículo sin autorización entrase en San Bernardo en dirección prohibida sin ningún tipo de impedimento, con el consiguiente problema de seguridad.

Julia de la Riva

Por otro lado, una de las debilidades del sistema de control de accesos al casco histórico de Avilés se registra en la confluencia de las calles Julia de la Riva y Sánchez Calvo. El Ayuntamiento se vio obligado a retirar en 2009 el bolardo situado en la calle Sánchez Calvo, tras el fallo judicial favorable a algunos comerciantes de esta vía que habían demandado su retirada al tratarse de una calle privada. Esa circunstancia ha dado paso a una situación anómala en la zona que perjudica al espíritu del sistema de control de accesos, que es controlar el tráfico indiscriminado de coches en algunas calles peatonales del casco histórico. Es decir, en base a esa sentencia los vehículos acceden con libertad a Sánchez Calvo, pero algunos utilizan para salir calles que están reguladas por bolardos, sin tener que pasar por ningún control de acceso.

Otro de los aspectos previstos pasa por completar el sistema de control de accesos al casco histórico con la instalación de cámaras de vigilancia en todos los bolardos de salida de las calles. También se pretende solucionar algunas carencias de seguridad en calles donde no hay obstáculos físicos suficientes para evitar que algún vehículo acceda sin autorización a zonas peatonales.