El Ayuntamiento cerró el año con menos deuda y un remanente de tesorería de 5,7 millones

Fachada principal del Ayuntamiento de Avilés. / MARIETA
Fachada principal del Ayuntamiento de Avilés. / MARIETA

El gobierno local propone un plan para elevar la capacidad de gasto en 2020 en dos millones de euros y salvar así la superación del techo que impone la 'ley Montoro'

ALBERTO SANTOS AVILÉS.

El Ayuntamiento cerró el ejercicio de 2018 con un equilibrio presupuestario positivo de las cuentas, tras los ajustes donde se cuantifican los gastos financiados con remanente líquido de tesorería, que se sitúa finalmente en 5.719.533,15 euros. Además, se cumplió el objetivo de estabilidad para la liquidación del ejercicio, con una capacidad de financiación de casi 3,8 millones de euros y una disminución del nivel de deuda hasta el 34%, frente al límite máximo legal del 75%.

La liquidación evidencia también el cumplimiento del límite de deuda viva, que a 31 de diciembre se sitúa en 22.674.121 euros, frente a los 23.101.298 euros de 2017. Por lo tanto, el porcentaje sobre los ingresos corrientes es del 36,27%, frente al 39,58% de 2017.

Ese balance positivo ha llevado al gobierno local a proponer al Pleno un plan para elevar la capacidad de gasto para 2020 en dos millones de euros. «Es algo que podemos permitirnos porque nuestras cuentas están saneadas, porque existe estabilidad presupuestaria y porque nuestro nivel de deuda es muy reducido», explicó ayer la concejala de Hacienda, Raquel Ruiz López.

La edil destaca igualmente que «arrojamos una capacidad de financiación de más de tres millones de euros y los índices de deuda están muy por debajo del límite legal en un 34%». No obstante, las limitaciones de la regla del gasto impuestas por la 'ley Montoro' han venido acentuándose en la ejecución presupuestaria del Ayuntamiento de Avilés, y de todos los ayuntamientos de España, tal y como han denunciado a través de la Federación Española de Municipios y Provincias, «ya que no tiene ningún sentido que, aún teniendo capacidad para gastar, no podamos hacerlo». La norma sigue vigente porque el proyecto de Presupuestos Generales del Estado del PSOE fue rechazado en el Congreso, a pesar de que se contemplaba su modificación.

En el caso de la liquidación presupuestaria en Avilés, el límite de la regla de gasto para 2018 se situaba en 41,8 millones de euros. No obstante, el gasto computable en la liquidación fue de 43,2 millones, es decir se obligaron 1.391.898 euros por encima del límite establecido.

Más información

«Durante mucho tiempo venimos controlando esta ejecución, pese a ser conscientes de que las necesidades de gasto cada vez son mayores: el gasto de personal cada año se incrementa en torno a un 2,25%, tenemos la obligación de cubrir el mayor coste de los servicios públicos y de las políticas sociales, que son una prioridad para este Ayuntamiento. Cubrimos todas las necesidades de manera flexible, llegando incluso a ejecutar el presupuesto en estas partidas en más de un 120%», defiende Raquel Ruiz.

Según explicó ayer la edil de Hacienda, el techo de gasto varía de un año a otro «en función de la liquidación de cada ejercicio, no en función del presupuesto inicial. Ese es un error que debería de corregirse en la norma, ya que esto supone que proyectos plurianuales, sobre todo de inversión cuya ejecución se produce en varios años, disminuyan el techo de gasto de un año a otro si el proyecto no se completa en ese periodo, o si, como a veces pasa, el presupuesto final del proyecto está por debajo del inicialmente estimado».

El gobierno local pone como ejemplos las revisiones del Principado -hasta en cinco ocasiones- del convenio de la Escuela de Arte, o las modificaciones en la Ley de Contratos del sector público, «que han dado lugar que esa ejecución se termine llevando a cabo en diferentes ejercicios y no en uno solo, lo que supone que el techo de gasto vaya perdiendo crecimiento año tras año».

Ejecución de inversiones

Además, las continuas limitaciones en el techo de gasto suponen, en palabras de Raquel Ruiz, «un lastre a la hora de abordar importantes proyectos que requerirán de una mayor capacidad presupuestaria en un futuro, como es el caso de los proyectos financiados con los Fondos Feder de la Unión Europea».

El Ayuntamiento necesita una mayor capacidad de gasto de aquí a 2023, de ahí la propuesta que se llevará al Pleno de abril para «aplicar un plan económico hasta diciembre de 2020 con una única medida: planificar la ejecución en las inversiones futuras».

En caso de aprobarse el plan, el Ayuntamiento dispondrá en 2020 de una mayor capacidad de gasto, «ya que no partirá del límite de 41 millones de euros que había fijado por la regla de 2018, sino de los 43 millones computables en la liquidación de 2018, más una tasa de crecimiento para ese periodo. Por lo tanto, este plan es la herramienta adecuada para poder sacar adelante nuevos proyectos en el próximo mandato», concluyó ayer Raquel Ruiz.

Otros datos destacados de la liquidación presupuestaria es la agilización de la tramitación de los pagos, el porcentaje de liquidez (69%), la solvencia (146%) ó el grado de ejecución del 83% en gastos y el 88% en ingresos. El gasto por habitante se sitúa en 817 euros y el nivel de autonomía total alcanza el 89%.