El Ayuntamiento estima que los ingresos por IBI crecerán un 5% pese a la rebaja catastral

Vista parcial de edificios en la zona de El Quirinal y Valgranda. / MARIETA
Vista parcial de edificios en la zona de El Quirinal y Valgranda. / MARIETA

Atribuye el aumento en la recaudación a que se emitirán más recibos en la campaña que arranca esta semana

J. F. GALÁNAVILÉS.

En plena cuesta escolar y postvacacional de septiembre, el contribuyente va preparando el bolsillo para hacer frente al Impuesto de Bienes Inmuebles, el impopular IBI, el impuesto que grava la vivienda. Un fuerte desembolso económico que ni siquiera su denominación, contribución, hace un poco más llevadero. Como bien saben los propietarios, el recibo acumula seis años de subidas. Sin embargo, la concejala de Hacienda, Raquel Ruiz, asegura que en el que recibirán en las próximas semanas los avilesinos «las variaciones serán mínimas. En algunas zonas se mantendrá congelado y en otras subirá poco o incluso bajará unos dos euros».

Con todo, las previsiones del propio Ayuntamiento apuntan a que el recibo medio (la división de lo que se prevé ingresar entre el número de contribuyentes) del IBI urbano pasará de 258 a 270 euros mientras que el rústico, que en Avilés afecta a menos de ochocientas propiedades, rondaría los doscientos. Ruiz achaca la diferencia a que las estimaciones realizadas este año «son mucho más precisas que las del anterior», dado que en 2018 «se realizaron sin conocer el padrón de 2019».

También sube la previsión de ingresos hasta situarse en 17,07 millones frente a los 16,7 del año pasado, si bien al final se quedaron en 16,34. En este caso el incremento responde a que «hay mayor número de unidades y en consecuencia de recibos». La estimación es que se emitirán 68.140 recibos, unos mil más que el año pasado, de los cuales 67.342 corresponden a propiedades gravadas con el tipo urbano.

La concejala de Hacienda explica que la congelación o las mínimas variaciones que según anuncia sufrirá el recibo del IBI de 2019 obedecen a la modificación a la baja de las dos variables que en la práctica determinan su cuantía, el valor catastral -que se calcula en función de la superficie construida, el valor del suelo que ocupa o la antigüedad, entre otros factores- y el tipo aplicable, establecido por el Ayuntamiento dentro de los límites establecidos por el Gobierno de España. El primero ha disminuido un 7% y el segundo ha pasado de del 0,006875 al 0,0067.

En 2012 La Dirección General del Catastro, dependiente del Ministerio de Hacienda, llevó a cabo una revisión de los valores catastrales de Avilés, algo obligatorio para todos los municipios cada década, con el teórico fin de equiparar su valor al de mercado, y desde entonces el recibo no ha parado de subir.

En el caso de Avilés contemplaba incrementos anuales progresivos hasta alcanzar un el 95% de media en 2022, año en el que teóricamente tendría que llevarse a cabo una nueva revisión. Tal subida es muy superior a la de otras ciudades que realizaron sus revisiones catastrales en paralelo. En Oviedo, por ejemplo, es de un 47%.

De esta manera, desde entonces el recibo no ha dejado de subir. Para hacerse una idea, basta indicar que si en 2012, antes de la revalorización, el Ayuntamiento de Avilés ingresaba unos 12,97 millones de euros en concepto de IBI en tan solo cinco años se alcanzaron los referidos 16,34, cantidad que equivale a casi la cuarta parte del presupuesto municipal, 69 millones.

El año pasado el Ayuntamiento solicitó que se revisasen a la baja los bienes catastrales. Y resultó aprobada la petición al cumplirse los requisitos necesarios, que hubieran transcurrido a menos cinco años desde la entrada en vigor (en 2013) de la actualización de los bienes catastrales y que existiesen diferencias sustanciales entre los valores de mercado y los que sirvieron de base para determinar los catastrales. Por tanto, en lugar de incrementarse al menos un 6%, como en los últimos años, se ha reducido un 7%, y a partir del próximo año la subida del valor catastral será del 3%, no del 6%.

Descenso progresivo

En cualquier caso, si el recibo subirá o no a partir de 2020 dependerá del coeficiente impositivo que fije el Ayuntamiento en el Pleno en el que con carácter anual se establecen las ordenanzas de tributos, precios públicos y tasas municipales.

En 2013 ese tipo impositivo era del 0,00803, y desde entonces ha ido descendiendo progresivamente. Así, el año pasado se aprobó reducir el tipo que se aplica al IBI urbano del 0,00687 al 0,0067. La medida salió adelante con los votos a favor del PSOE, Ciudadanos, Ganemos y los tres concejales no adscritos y el rechazo de Partido Popular y Somos.

Como contrapartida, en la misma sesión se aprobó modificar la ordenanza reguladora del Impuesto sobre Actividades Económicas (IAE) incrementando en un 5% los coeficientes de situación física de los establecimientos o locales en función de la categoría de la calle.

El IBI va por barrios. A modo de ejemplo, Ruiz señala que el valor catastral de una vivienda media en La Luz se ha reducido en un año de 24.994 a 23.243 euros, de 8.926 a 8.301 en Llaranes y de 41.498 a 38.593 en El Quirinal. En consecuencia, siempre según los números aportados por la concejala, en esa misma vivienda de La Luz la cuota a pagar se mantendrá congelada en 140 euros, en la de Llaranes bajaría algo menos de dos euros, de 56,91 a 55 euros, y en la de El Quirinal subiría uno, de 232 a 233 euros.

De todos modos, el concepto de vivienda media solo es indicativo. Por ejemplo, el recibo girado el año pasado a los propietarios de viviendas tipo de El Quirinal de construcción moderna y unos noventa metros de superficie útil duplicaba los 232 euros que Ruiz señala como media.

Otros impuestos

El valor catastral también se utiliza para calcular los impuestos de Plusvalía o Transmisiones Patrimoniales. Una vez fue aprobada su revisión a la baja, la concejala de Hacienda manifestó que se trataba «de una bajada importante de tributos que tendrá una importante incidencia sobre los principales impuestos que paga la ciudadanía». En el caso del IBI, según los datos que aporta ahora tal incidencia será mínima.

En un principio todos los bienes inmuebles están sometidos a este impuesto a excepción de aquellos que sean propiedad del Estado, las comunidades autónomas y de las corporaciones locales así como de la iglesia católica y asociaciones no católicas reconocidas, como Cruz Roja, además de los declarados como monumentos que sean parte del Patrimonio Histórico Español.

La campaña se abre el viernes y se prolongará hasta el 20 de noviembre. Hay que tener en cuenta que los propietarios que tengan la plaza de garaje o incluso el trastero escriturado de forma independiente tendrán que hacer frente a dos recibos, uno por la vivienda y otro por el otro elemento no residencial.

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