AZSA invertirá casi 5,5 millones para clausurar una de sus balsas rellenándola con jarofix

Los empleados de Burger King en Gijón convocan dos días de huelga
Una de las balsas situadas en las inmediaciones de la fábrica de Asturiana de Zinc en San Juan. / MARIETA

Depositará en ella durante dos años 754.000 toneladas y después acometerá una integración medioambiental

YOLANDA DE LUIS AVILÉS.

Asturiana de Zinc acaba de iniciar el trámite para modificar su autorización ambiental porque tiene como objetivo rellenar la tercera de sus balsas situada en las inmediaciones de la factoría de San Juan de Nieva y recuperar la zona medioambientalmente. Para el relleno, la multinacional pretende utilizar su propio jarofix, residuo que se produce en la fabricación del zinc. Para llevar a cabo este proyecto invertirá cerca de 5,5 millones de euros, según se desprende del proyecto que ha presentado la propia compañía a la Consejería de Medio Ambiente.

Según los datos que figuran en esa memoria, el proyecto se desarrollaría en dos años a partir de contar con las autorizaciones necesarias para acometerlo. En ese tiempo, Asturiana de Zinc prevé que podría depositar en la balsa 754.000 toneladas de jarofix lo que supone un volumen estimado de medio millón de metros cuadrados.

Las balsas de AZSA sirvieron durante años para depositar la jarosita. A partir del año 2001, la compañía modificó este residuo convirtiéndolo en jarofix, mucho más seguro. El jarofix se crea a base de jarosita, cal y cemento. Es entonces cuando comienza a depositar en la cantera de El Estrellín y de ahí que se dejaran de utilizar las balsas.

La multinacional había construido cuatro balsas pensando en la cantidad de residuos que se producirían en su proceso de fabricación. Dos de ellas se colmataron y clausuraron, mientras que esta tercera no llegó a completarse al comenzar a trasladar el jarofix a El Estrellín y en 2011 dejar de ser utilizada completamente. La cuarta de las balsas construidas no llegó a utilizarse nunca, permanece en la zona, pero no contiene ningún tipo de residuo. De momento para ella no parece que haya planes.

La compañía defiende su proyecto asegurando que «ante el estado de fuera de uso de la balsa, la alternativa de acometer su clausura e integración en el entorno es mejor que dejarla abierta en la situación actual». La balsa se encuentra situada al este de la factoría, a unos setecientos metros del núcleo de población.

Más información

Los trabajos

En la descripción que la ingeniería Incenersa realiza de los trabajos que se deben acometer para rellenar esta balsa se apunta que cuenta con una superficie de aproximadamente 9,3 hectáreas, concretamente 92.396,68 metros cuadrados. La parte de la zona suroeste se encuentra prácticamente colmatada con jarosita por ello se establece que antes de acometer los trabajos de drenaje del fondo necesarios para afrontar el relleno y la posterior clausura, se acondionará este relleno ya existente.

Se creará también un drenaje en el fondo de la balsa que está destinado a captar y evacuar los posibles líquidos que pueda generar la jarosita almacenada por efecto de la presión que va a ejercer sobre ella el jarofix que se pretende depositar ahora. A ello se sumará un drenaje perimetral para la recogida y desagüe, una vez clausurada la balsa, de las aguas de escorrentía pluvial. Se prevé que estas aguas se viertan a la balsa número cuatro, actualmente vacía que esta situada al sur de la que se va a rellenar. Estas aguas serían reutilizadas en la fábrica.

El relleno alcanzaría una cota máxima de casi 27 metros para no sobrepasar la cota de los diques de contención perimetrales. Una vez completada con el jarofix se procedería a la clausura y sellado siguiendo el mismo sistema que ha empleado Asturiana de Zinc en otros depósitos. Lo mismo sucederá con la integración ambiental. Se creará una cubierta vegetal protectora con el objetivo de reducir el impacto visual, proteger la superficie del jarofix para evitar así la formación de regueras y por tanto de problemas en la balsa de decantación de salida y finalmente mejorar la estabilidad física, química y biológica de estos suelos profundamente alterados, según recoge la memoria del proyecto de intervención.

Ahora comienza el proceso para que se puedan presentar observaciones y alegaciones sobre esta intervención. La Consejería de Medio Ambiente ha publicado en la web del Principado toda la documentación y durante veinte días hábiles será posible formular cualquier cuestión sobre la misma.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos