Las baterías de cok recuperan su pleno rendimiento tres meses después del incendio

Las baterías de cok recuperan su pleno rendimiento tres meses después del incendio
Labores de reparación de la galería afectada por el incendio en las baterías de cok de Avilés. / MARIETA

Los técnicos de Arcelor completaron ayer el arranque de la uno y la dos, que se suman a la reactivación de la tres a principios de enero

ALBERTO SANTOS AVILÉS.

La compleja reparación de los daños causados por el incendio en las baterías de cok de Avilés el pasado mes de octubre culminó ayer martes, tres meses después, con el arranque de las baterías uno y dos. Tal y como publicó este periódico, la número tres ya alcanzó la plena producción a principios del presente mes de enero. La cuarta batería afectada por el incendio volvió a funcionar a mediados de diciembre de forma provisional, al recibir la carga de la torre de alimentación de las baterías cinco a ocho. En cualquier caso, a partir de ahora pasará también a trabajar con la galería reconstruida que alimentará también a las baterías uno a tres.

La empresa tomó en noviembre la decisión de recuperar todas las baterías a pesar de que la planta de Avilés cerrará de forma definitiva en diciembre de 2019. Esa fecha de caducidad coincidirá con la puesta en marcha de las nuevas baterías de cok en Gijón.

A pesar de esa planificación de cierre de las instalaciones en Avilés, ArcelorMittal decidió invertir en recuperar las baterías uno a cuatro, porque de lo contrario tendría que seguir importando cok vía marítima por el puerto gijonés de El Musel durante un año, y la calidad del producto fabricado en Avilés es mejor que la del que se trae de fuera.

Toda la producción de cok será suministrada a partir de diciembre de 2019 por las nuevas baterías que se están construyendo en las instalaciones de Veriña, en Gijón. Aunque será difícil sincronizar al milímetro el cierre de Avilés y la apertura en Veriña, los desajustes en la producción de cok en Asturias se solventarán también mediante la importación a través de El Musel, tal y como se ha hecho en los últimos tres meses tras el incendio en las instalaciones avilesinas.

Importación de cok

En el instante del accidente, Arcelor contaba con stock en Asturias y ordenó además la importación de más cok para mantener la producción en los altos hornos de Gijón. Aunque hubo una reducción de la producción de arrabio, no afectó a las líneas acabadoras.

Las labores de mantenimiento realizadas desde los días posteriores al incendio en el pasado mes de octubre han permitido que las tres baterías más afectadas recuperasen la temperatura necesaria para alcanzar el estado que se denomina «parada en caliente», requisito indispensable para volver a arrancarlas. En cuanto a la batería número cuatro, las perspectivas sobre su recuperación eran más halagüeñas desde el principio, pero en su caso se añadía el problema de que se alimenta desde la misma galería que se destruyó en el incendio.

A partir del próximo mes de diciembre, las baterías de cok de Avilés iniciarán su proceso de apagado y se abrirá una nueva etapa en la industria local. La Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI) y ArcelorMittal deberán abordar la descontaminación de los terrenos y su puesta a disposición de los intereses de crecimiento de la ciudad y de los empresarios interesados en invertir en esa nueva bolsa de suelo que se generará en la zona.

El Ayuntamiento también intervendrá en ese proceso para consensuar un uso del terreno que sea compatible con los objetivos del proyecto de la Isla de la Innovación, actualmente en estudio.