El buque 'Severnaya Zemlya' cumplirá este viernes un año amarrado a puerto

'El Severnaya Zemlya' permanece amarrado en el muelle de Valliniello. / OMAR ANTUÑA
'El Severnaya Zemlya' permanece amarrado en el muelle de Valliniello. / OMAR ANTUÑA

El granelero ruso está retenido por un impago y aunque se mantiene tripulado hay pocas esperanzas de que la situación se desbloquee

J. F. GALÁN AVILÉS.

El granelero ruso 'Severnaya Zemlya' ya forma parte del paisaje de la ría. Arribó el 17 de mayo del año pasado procedente de Riga (Letonia) con 15.760 toneladas de carbón que descargó en el muelle de Raíces. Desde entonces permanece amarrado a puerto en virtud de una orden de retención cursada por impago de una toma de combustible en Gibraltar.

Pese a que está tripulado y recibe, previo pago, el combustible necesario para mantener encendido el motor auxiliar, que le proporciona energía eléctrica, las esperanzas de que la orden se levante se desvanecen. El armador, la rusa Shipping, no responde, y la deuda crece día a día. A la inicial, unos 200.000 dólares, se suma la contraída con la Autoridad Portuaria en concepto de tasas de amarre, del orden de 300.000 euros, cantidades a las que hay que añadir las derivadas de otros conceptos, como remolcaje y practicaje.

La Autoridad Portuaria anunció el pasado mes de marzo que abrirá expediente de abandono. Según establece la Ley de Puertos procede cuando un buque lleve más de tres meses en puerto sin actividad aparente y sin abonar las tasas. No es un proceso rápido, y se desconoce en qué punto se encuentra, ni siquiera si se ha iniciado. Lo primero es comunicar la apertura del expediente al capitán y conceder un plazo de alegaciones. A partir de entonces la Autoridad Portuaria tendría que adoptar la correspondiente resolución, que le permitiría poner el buque a la venta o sacarlo a subasta y satisfacer con lo obtenido las deudas contraídas por el barco tanto con el propio puerto como con otros acreedores o la tripulación.

La ley que regula la declaración de abandono de buques contempla incluso su hundimiento. No va a ser el caso. De 181 metros de eslora y 15.868 toneladas de arqueo, el 'Severnaya Zemlya', es un granelero moderno, casi nuevo, con apenas diez años y con un valor de entre cinco y ocho millones de euros, por lo que venderlo a un precio que permitiese saldar sus deudas resultaría factible. El resto iría al Tesoro Público.

Mientras la tripulación, que ha sido renovada mediante rotaciones, sigue a la espera. Según la Federación Internacional de Trabajadores del Transporte cobra su nómina y recibe con cuentagotas dinero para adquirir alimentos. El buque permanece amarrado en el muelle de Valliniello, en la margen derecha, a la altura de la antigua rula.

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