Un año de cárcel y 3.600 euros de multa para un kamikaze que circulaba sin carné

El conductor llegó en sentido contrario desde Orejas Sierra a la plaza del Vaticano. / MARIETA
El conductor llegó en sentido contrario desde Orejas Sierra a la plaza del Vaticano. / MARIETA

El conductor que hace un año atemorizó a los paseantes de Las Meanas a bordo de un BMW de color blanco, se dio además a la fuga

R. ARIAS / A. SANTOS AVILÉS.

El conductor que hace ahora algo más de un año sembró el pánico en la zona de Las Meanas, donde llegó a conducir en sentido contrario en un tramo de la calle francisco Orejas Sierra y término dándose a la fuga por La Plata, ha sido condenado a un año de prisión y 3.600 euros de multa por dos delitos, uno de conducción temeraria y otro contra la seguridad vial, ya que además no tenía carné.

Los hechos sucedieron el 24 de febrero del año pasado, un sábado a última hora de la tarde, y causaron una considerable alarma en la zona de la plaza del Vaticano. El hombre, que responde a las iniciales de P. L. H. conducía un vehículo de la marca BMW de color blanco a gran velocidad y sin respetar las normas de circulación. La Policía Local se presentó en la zona casi de inmediato, alertada por los viandantes, pero no pudieron darle caza.

El conductor, que llamó la atención además por su actitud, se dio a la fuga en dirección a Piedras Blancas, donde se le perdió la pista. Finalmente, pudo ser identificado gracias a la colaboración de la Policía Local de Castrillón. Gracias a eso, finalmente se sentó en el banquillo y pudo ser juzgado por los hechos.

Perseguido por la Policía Local, fue identificado gracias a los agentes de Castrillón

Reincidente

El juez le ha considerado culpable de dos delitos. Por circular sin el correspondiente carné de conducir deberá abonar veinte meses de multa con una cuota diaria de seis euros, 3.600 en total. Era, además, reincidente. Por conducción temeraria ha sido condenado a un año de prisión, inhabilitación especial para el derecho de sufragio pasivo durante el mismo tiempo, y la privación del derecho a conducir vehículos a motor y también ciclomotores durante dos años. Al conductor kamikaze se le imponen además las costas del proceso judicial.