El centro de I+D de ArcelorMittal lidera un proyecto de uso eficiente del agua en la siderurgia

Las investigadoras de ArcelorMittal Maite Rodríguez, Elena Piedra y Beatriz Padilla, junto a Matthias Kozariszczuk, de BFi en Alemania, ayer en el encuentro celebrado en el Centro Niemeyer. /  MARIETA
Las investigadoras de ArcelorMittal Maite Rodríguez, Elena Piedra y Beatriz Padilla, junto a Matthias Kozariszczuk, de BFi en Alemania, ayer en el encuentro celebrado en el Centro Niemeyer. / MARIETA

Forma parte de una investigación europea junto a las industrias de los lácteos y el papel para reducir el consumo entre un 20 y un 90%

ALBERTO SANTOS AVILÉS.

Ahorrar agua y garantizar los procesos sostenibles en las industrias siderúrgica, papelera y láctea. Son los ambiciosos objetivos del proyecto europeo SpotView del programa Horizon 2020, que reunió ayer en el Centro Niemeyer a representantes de los nueve países que forman el consorcio (España, Finlandia, Francia, Grecia, Reino Unido, Alemania, Luxemburgo, Bélgica y Holanda) para poner en común los avances de sus investigaciones.

ArcelorMittal, a través de su Centro Global de I+D ubicado en Avilés, coorganizó este primer workshop sobre procesos industriales y tecnologías optimizadas para el uso eficiente del agua en los tres sectores mencionados, junto con Centre Technique du Papier. El centro de investigación que tiene la multinacional siderúrgica en Avilés vuelve a hacer gala de su prestigio internacional, ya que es el encargado de liderar la investigación para desarrollar y demostrar la eficiencia de procesos y tecnologías innovadoras y sostenibles para optimizar el uso del agua en la industria siderúrgica. Su trabajo y los primeros resultados parciales fuero objeto ayer de una felicitación pública por parte de los responsables del organismo que lidera este proyecto europeo.

Precisamente la investigación del centro de I+D de ArcelorMittal en Avilés fue la encargada de abrir las ponencias en el Centro Niemeyer. Maite Rodríguez, responsable de I+D en Medio Ambiente de la multinacional, acompañada por las investigadoras Elena Piedra y Beatriz Padilla, explicaron los avances de su proyecto, que alcanza ya «el 60%» e incluye la recreación a escala en una planta piloto para probar las tecnologías más innovadoras.

El objetivo global es «una reducción del consumo de agua de entre un 20 y un 90%, garantizando la sostenibilidad en este caso de la industria siderúrgica, aunque se trata de una investigación transversal en la que se busca en la media de los posible poder aplicar los resultados y la tecnología también los procesos productivos del sector lácteo y del papel -ambos con representación en Asturias, además del acero-», recordó ayer Maite Rodríguez.

La industria siderúrgica ha tomado conciencia de las consecuencias del cambio climático a nivel global. En el caso de ArcelorMittal, los datos revelan que ni siquiera en Asturias está garantizado el suministro, pero la situación es más críticas en otras plantas, donde se corre peligro en momentos puntuales de tener que parar la producción. La racionalización de ese consumo industrial, mediante la creación de tecnologías que favorezcan la reutilización, se considera que tendrá también un efecto positivo en la población, que debe ser la prioridad.

Entre los ejemplos puestos ayer en el Niemeyer, la exposición de la delegación griega aportó datos tan concluyentes como la actual necesidad de entre dos y diez metros cúbicos de agua por cada tonelada de leche procesada.

Los expertos consideran que los resultados de esta investigación europea también pueden tener un impacto en la economía de los tres sectores implicados. Se calcula que se podrían crear «7.000 empleos entre ellos tres y el desarrollo de las tecnologías».

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