El Centro Niemeyer pagó viajes de trabajo de la Fundación Príncipe de Asturias

Natalio Grueso, Judit Pereiro, Marc Martí y José Luis Vigil en el banquillo de los acusados / EFE (POOL)

El secretario del área musical de la actual Fundación Princesa confirma que un viaje a El Cairo fue abonado por la entidad avilesina

C. DEL RÍO AVILÉS.

El secretario del área musical de la Fundación Princesa de Asturias confirmó ayer que un viaje realizado a El Cairo fue abonado por la Fundación Centro Niemeyer porque «colaboraban», aunque desconoce si había firmado algún convenio entre ellas. Luis Heres Prieto explicó en calidad de testigo, en la decimotercera sesión del juicio por el 'caso Niemeyer', que en estos viajes de trabajo lo acompañaba el exagente de Viajes El Corte Inglés y acusado en la causa, José María Vigil, porque se encargaba de los temas de logística. «Yo me dedico a lo artístico. Siempre viajábamos con apoyo, para todo el tema logístico, de la agencia de viajes», afirmó. Con él se trasladó, entre otros destinos, a México, Grecia y Nueva York. En estos casos, pagados por la Fundación ahora llamada Princesa de Asturias.

El objetivo del viaje a El Cairo fue la organización de una actuación del coro de la entonces Fundación Príncipe de Asturias y unas clases magistrales, que finalmente no se materializaron a pesar de las gestiones realizadas en la embajada de España en la capital de Egipto y con el ministro de Cultura.

Él fue el primero de los cinco testigos que tuvieron que responder preguntas sobre viajes y hoteles que, según su declaración coincidente, no realizaron o lo pagaron de su bolsillo. Fue el caso de la responsable de protocolo del Ministerio de Cultura que, a través de videoconferencia, explicó que contrataron a José María Vigil porque un director general del ministerio que había trabajado para la Fundación Príncipe de Asturias se lo había recomendado. A él le encomendaron la organización de un congreso iberoamericano en México y, posteriormente y dado que había sido un buen gestor, ella le contactó en alguna ocasión para sus viajes personales. Lo que no sabía es que 456,19 euros de una estancia personal suya por valor de 2.479 euros en un hotel de Fuengirola fueron cargados a la Fundación Centro Niemeyer. «Lo desconocía absolutamente. Pidiendo los extractos al banco creo que podríamos comprobarlo. No lo hubiera consentido de ninguna manera», recalcó.

Asimismo, el nombre de un médico que contrató parte de la organización de un congreso en Oviedo a Viajes El Corte Inglés aparece como beneficiario de un viaje a París el 9 de diciembre de 2010. «Yo viajo todos los años a París, pero siempre es octubre, noviembre o enero, que es cuando se celebra el congreso médico», afirmó. Unos viajes que, según declaró, siempre abona con su tarjeta personal y que ni siquiera contrató con Viajes El Corte Inglés. «Solo gestioné una o dos vacaciones familiares con esa agencia», afirmó.

El nombre de otra clienta de esta firma, y usuaria de la oficina de Valentín Masip en Oviedo, que afirmó no conocer a ninguno de los acusados, aparece como huésped en un hotel de Londres durante tres noches en 2008. Lo negó. «No tengo ninguna relación con la Fundación Niemeyer», remarcó.

Por último, declaró un amigo de Natalio Grueso, exdirector del Centro Niemeyer y principal encausado, diseñador gráfico de profesión al que se le encargó un trabajo, a priori, debidamente facturado. Había sido citado para preguntarle acerca del alquiler de un coche en 2006 a Europcar, en concreto un Opel Zafira, con el que se recorrieron 224 kilómetros. Aseguró que no había sido él.

Por el plenario pasó también el hermano de Judit Pereiro, que se acogió a su derecho a no declarar. El juicio se retoma el próximo día 22.

El presidente del tribunal de la Sección Tercera de la Audiencia Provincial que juzga el caso informó ayer del fax remitido por un testigo que había sido solicitado por el exsecretario de la Fundación y acusado, José Luis Rebollo, que, conocedor de sus problemas de salud, renunció a él.

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