«En mis clases no hay libros ni enunciados y se dan siempre en el laboratorio»

Ignacio García impartiendo ayer clase de Química en el instituto de La Magdalena. / MARIETA
Ignacio García impartiendo ayer clase de Química en el instituto de La Magdalena. / MARIETA

El docente, considerado como el mejor profesor de Física por la Real Sociedad Española, busca que el alumno descubra las cosas por sí mismo

EVA FANJUL AVILÉS.

Químico de formación y profesor de vocación, Ignacio García ha visto recompensada su entrega altruista a la docencia con el premio a la Enseñanza y Divulgación de la Física 2018 de la Real Sociedad Española de Física-Fundación BBVA. Un galardón que suma al premio nacional como profesor de Química recibido en el año 2014. Su divulgación de materiales de enseñanza elaborados por él mismo a través de su web y su renovador método docente sin libros y con clases prácticas en el laboratorio consigue enganchar a los alumnos a la ciencia y les dota de competencias mucho más allá de la teoría.

-¿Qué supone para usted recibir este premio?. El segundo galardón a su labor docente, por cierto.

-Pues es una verdadera sorpresa, la verdad, porque es algo muy difícil de conseguir, hay mucho nivel y está muy disputado. Además, es un premio al que un miembro de la Sociedad Española de Física tiene que presentar tu candidatura y avalarte. A mi me presentó Marisa Amieva, que es miembro de la delegación asturiana de la entidad. De hecho, esta no fue la primera vez que llevó mi candidatura, lo hizo unas tres o cuatro veces, y al final salió, aunque yo no lo creía.

-¿Por qué cree que se lo dieron?

-Yo ya llevo 34 años dando clase, estoy a punto de jubilarme, y desde hace unos veinte años, cuando me destinaron a Avilés empecé a hacer las cosas de otra manera. Mi filosofía consiste en que si la Física, la Química y la Ciencia, como dice Higgs, es una manera de entender el mundo que hacemos intentando entender el mundo con libros de texto con problemas con enunciado. Entonces decidí dar siempre las clases en el laboratorio, las mías y las de todo el departamento de Física y Química de La Magdalena. Y así llevamos muchos años.

-¿Son conscientes ustedes de que son una excepción?

-Sí. Además de dar siempre las clases en el laboratorio no usamos libros. Esto plantea un problema ya que los chavales necesitan siempre un apoyo. Así que decidimos hacer apuntes y tengo hechos apuntes de Física y Química desde segundo de la ESO a primero de Bachillerato, que tenemos colgados en la página FisquiWeb para que el alumnado entre y se los baje.

-¿Y esa web está abierta al resto de la comunidad educativa?

-Absolutamente abierta, cualquier ciudadano puede entrar y bajar el contenido que está publicado bajo licencia Creative Commons. Es decir, solo hay tres condiciones que deben cumplirse: que se cite la fuente, que no se usen con fines comerciales y que se compartan.

-Debe suponer un trabajo ingente que usted está compartiendo en abierto. ¿Por qué?

-Sin duda a mí me cuesta mucho trabajo todo esto. Son muchas horas lo que lleva elaborar una página de apuntes. Además, como no se pueden bajar las cosas de internet sin más, yo hago las ilustraciones también. Y es cierto, que mucha gente se extraña, incluso los propios alumnos me lo dicen, pero yo pienso, una vez que hiciste el trabajo ¿para que lo quieres?.

-Es muy generoso por su parte.

-Puede, pero yo tuve profesores en Luanco que me enseñaron que había que compartir. Y eso es algo que está en el espíritu científico. Por ejemplo, el físico Berners-Lee, inventor del protocolo 'http' que utilizamos todos para conectarnos a internet, no patentó este invento que seguro le hubiese hecho multimillonario. Marie Curie fue otro ejemplo y ese es mi espíritu. Compartir siempre me dio alegrías, como cuando de repente te entra un mensaje de un chaval de Huelva que te agradece haber aprobado con tus apuntes. Entonces, para que los quiero yo metidos en una caja.

-¿Cómo son sus clases?

-Yo procuro no dar nunca a los chavales las cosas masticadas. Les planteo una necesidad y después poco a poco vamos investigando hasta que ellos descubren o comprueban el objetivo planteado. Es lo que se llama ahora desarrollar las competencias. Por ejemplo, el primer día de segundo de la ESO les preguntamos si saben calcular el volumen de un prisma y les ponemos el prisma encima de la mesa, sin más. Ellos tienen que medir y no saben porque están a acostumbrados a que les den los datos en un enunciado y les explicamos cómo esos conocimientos no sirven de nada porque en la vida no hay enunciados. Otras veces les pedimos que calculen cuánto aire cabe en el laboratorio, un problema real que tienen resolver con sus propios datos. Así que miden la habitación como pueden, subiéndose, estirando el metro, y lo consiguen.

-¿Cómo reaccionan ellos?

-Les encanta y aprenden. De hecho hace años, cuando Física y Química era optativa en cuarto un inspector le llamó la atención que la cogiesen el 90% del alumnado. Además, hay una relación excelente. Los armarios del laboratorio siempre están abiertos y nunca ha faltado nada. Destacar que contamos con el apoyo absoluto del equipo directivo.

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