La 'cocina' de las medicinas

Martín Ramírez elabora todo tipo de medicinas en su propio laboratorio con las últimas innovaciones tecnológicas. / A. L. J.
Martín Ramírez elabora todo tipo de medicinas en su propio laboratorio con las últimas innovaciones tecnológicas. / A. L. J.

Ha sido galardonada con el premio CINFAS de innovación por crear una base de datos mundial en la que consultar cualquier fórmula magistral | La farmacia Ramírez de Diego, de La Arena, elabora medicamentos para otras boticas

ALEJANDRO L. JAMBRINA LA ARENA.

Hay en San Juan de la Arena una farmacia familiar que lleva tres generaciones prestando servicio a los vecinos del concejo y ahora se ha convertido en un referente nacional dentro del sector. La farmacia Ramírez de Diego, regentada por los hermanos Covadonga y Martín, acaba de inaugurar un nuevo local en la plaza del Pescador de La Arena, pero abrió sus puertas por primera vez allá por los años veinte. Fue el abuelo de los actuales propietarios, Buenaventura Ramírez, quien la inauguró en Soto, sus hijos la trasladaron a La Arena y ahora sus nietos siguen la tradición, pero a la vez incorporan las últimas innovaciones de una profesión que ha cambiado mucho con el tiempo.

Una de las particularidades de este negocio es que no solo realiza venta al público, también tiene un laboratorio propio de formulación magistral que ocupa un papel significativo dentro de su trabajo diario y abastece con medicamentos propios y naturales a más de cincuenta boticas de la región. «Todas las farmacias están obligadas por ley a prestar este servicio, pero la mayoría no cumplen con todos los requisitos técnicos necesarios y por eso lo subcontratan», explica Martín Ramírez, que dedica toda la jornada laboral a investigar y elaborar medicinas en el laboratorio mientras su hermana se encarga de atender al público. «Es fundamental prestar este servicio para que los pueblos gocen del mismo acceso a medicinas que en las ciudades», asegura.

Según el Colegio Oficial de Farmacéuticos de Asturias, hay 36 farmacias en la región con este tipo de licencia y solo cuatro en la comarca de Avilés. Es por ello que el trabajo que se realiza en este negocio es vital.

Martín Ramírez aprendió formulación junto a su padre en la antigua botica familiar y hoy en día 'cocina' unos 120 medicamentos personalizados al mes. Es un trabajo laborioso y que aún suscita muchas dudas entre los clientes que lo ven con sus probetas y tubos de mezclas al fondo de la farmacia. «La gente debe de saber que fabricamos medicamentos similares a los industriales, siguiendo un protocolo muy preciso y con los pertinentes prospectos y etiquetas personalizadas». Según explican, los principales medicamentos que se fabrican en el laboratorio son cremas para la piel que se adapten a cada patología o medicinas para niños «para los que los medicamentos genéricos no suelen estar adaptados».

Solidaridad

Ramírez trabaja con más de 200 principios activos y 300 fórmulas que gracias a él cualquiera puede tener a su alcance en internet, a través de la plataforma Wikiformulación. «Se me ocurrió en 2014 crear una base de datos que nos ayudase a todos los farmacéuticos a poner en común recetas para poder hacerlas siempre igual», señala.

Este proyecto le sirvió para lograr el premio CINFA a la Innovación en la Oficina de Farmacia. Además, esta familia de farmacéuticos tiene un fuerte compromiso social y desde el año 2001 son la sede asturiana de la ONG Farmamundi, que recauda dinero y crea lotes de medicamentos destinados a regiones en situaciones de emergencia. «El último lugar al que hemos mandado es a Mozambique, pero constantemente hay lugares que requieren de nuestra ayuda y debemos estar preparados», concluye.