Las colas del centro de salud de Sabugo, de 20 minutos

Pacientes a la espera de ser atendidos en el mostrador. /  LVA
Pacientes a la espera de ser atendidos en el mostrador. / LVA

Los profesionales del centro tienen uno de los cupos más altos de la comarca y, sobre todo, atienden a una elevada proporción de mayores Mejora los tiempos de hasta dos horas de hace unos días, pero se mantiene muy por encima del resto de ambulatorios

RUTH ARIASAVILÉS.

Septiembre vuelve a llenar de actividad las ciudades y también las instituciones públicas, incluidos los centros de salud. En el estreno del mes, el de Sabugo volvió a registrar ayer importantes esperas que, aunque no llegaron a las dos horas como sucedió hace unos días, pero se mantienen aún en unos tiempos muy alejados del resto de centros del área, en los que ni hay que sacar número ni se requiere de sillas para aguantar la espera. Los pacientes tardaban ayer unos veinte minutos en ser atendidos en el mostrador desde el momento en el que sacaban el tique del expendedor, una demora ante la que se resignaban.

También se vieron colas de hasta cinco o seis personas en el propio expendedor, lo que contribuyó a generar un lleno en la planta baja impropio de los días estivales que aún se viven. Y eso a pesar de que había ayer personal suficiente en el departamento administrativo y de que el grueso de la plantilla ha disfrutado ya de sus vacaciones estivales.

El problema del mostrador de Sabugo parece ya enquistado, aunque algunos usuarios siguen atribuyéndoselo a la excesiva carga asistencial que soporta, debida sobre todo a que da cobertura a seis geriátricos de la comarca, que se encuentran en su área de influencia. Pese a que el número de cartillas por médico en Sabugo es muy similar, aunque ligeramente superior, a la de otros centros del centro de Avilés, como el de El Quirinal o La Magdalena, que rondan todos ellos las 1.500 por facultativo, lo que sí es cierto es que cada uno de los profesionales tiene un importante porcentaje de pacientes de más de 65 años, siendo el centro de la comarca, junto con el de Luanco, en el que hay una mayor proporción de mayores de esta edad. Esto puede atribuirse en cierta medida a los geriátricos a los que atiende, aunque también a las propias características de la población de la zona.