Los comerciantes de Llano Ponte alertan de un incremento de inseguridad en la zona

En Llano Ponte abundan los locales cerrados. / OMAR ANTUÑA
En Llano Ponte abundan los locales cerrados. / OMAR ANTUÑA

En los últimos meses se han producido varios hurtos e intentos en distintos locales y viviendas

ÁLVARO F. SÁNCHEZAVILÉS.

Los comerciantes de la calle de Llano Ponte y sus perpendiculares han notado en los últimos meses que se viene produciendo pequeños robos y hurtos, además de algunos momentos «desagradables». La gran mayoría de dependientes afirman que han vivido situaciones en las que «individuos con sospechosas intenciones» han entrado en su local a «tantear el terreno», aunque otras tiendas han sufrido peor suerte, siendo uno de los peores casos el del local Vintaretro Club, que ha sufrido tres intentos de hurto, por parte de tres individuos diferentes, en un periodo de quince días.

En otro local próximo al anterior, una de las dependientas sufrió un robo, uno de estos hombres entró en la tienda y robó la cartera que tenía sobre la mesa sin que ella pudiera apenas reaccionar. Otro hurto similar se produjo en la tienda de impresión de camisetas, Immaginazione. En esta ocasión el ladrón se llevo una hucha que había sobre el mostrador en la que los clientes dejaban donaciones para colaborar en la investigación del síndrome de Rett, una enfermedad que rara que sufren un total de 2.400 niñas. Aunque estos incidentes no solo se producen en establecimientos y, según palabras de algunos comerciantes, ya se han producido asaltos en dos portales en la calle de Llano Ponte.

Uno de los farmacéuticos de la zona asegura que «a veces viene alguno a pedir medicamentos sin receta y sin dinero y con intenciones de discutir, pero nunca ha sido una situación demasiado violenta, un poco de tensión pero cuando ven que no van a conseguir nada enseguida se van». Por el contrario, otra pequeña cantidad de locales afirman no haber sufrido ningún percance por lo que muchos «tocan madera», dado que reconocen que la calle se están volviendo cada vez más insegura y que la zona, pese a estar próxima al Ayuntamiento, «se siente un tanto olvidada». Algunos aseguran que «la policía solo pasa cuando ya ha ocurrido algo o cuando hay alguien mal estacionado». Otros empresarios han optado por limitar las facilidades de acceso a su local, cerrando la puerta y utilizando un sistema de timbre.

En un establecimiento robaron una hucha con donaciones destinadas al síndrome de Rett

Tal y como es el caso de Karoleydys Colón, quien se encuentra estos días en pleno proceso de liquidación de su tienda debido precisamente a esa sensación de inseguridad. «Yo tengo una hija de nueve años que pasa conmigo casi todo el día, y el día menos pensado puede ocurrir cualquier desgracia» alega. «Además yo aquí en invierno, que a las seis de la tarde es ya de noche y por aquí no pasa nadie, no me quedo».

Tradicionalmente se trataba de una zona potencialmente conflictiva y muy ligada a temas de prostitución y drogas, pero tras la rehabilitación de varios inmuebles y de la propia plaza de Santiago López se había calmado bastante. Muchos de los locales que abren en no llegan al año de vida y otros tantos que acaban cerrando por los mismos motivos. «Pasas por aquí y solo ves locales cerrados y abandonados», explica Diana Castro.

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