«Cometí el error de aceptar la presidencia de la Fundación», asegura Manuel Díaz

Manolo Díaz, expresidente de la Fundación Niemeyer, declaró ayer en la Audiencia Provincial. / EFE (POOL)
Manolo Díaz, expresidente de la Fundación Niemeyer, declaró ayer en la Audiencia Provincial. / EFE (POOL)

Acusa a Foro de querer «destruir» el Niemeyer y considera que lo que se hizo era «milagroso»

C. R. / AGENCIASOVIEDO.

Manuel Díaz Martínez, presidente de la Fundación Centro Niemeyer entre junio de 2011 y 2012, lamentó haber ostentado tal cargo puesto que su prestigio y solvencia profesional podría haber sido aprovechada como simple patrono. «En la reunión del 4 de junio de 2011 me nombran patrono y, de repente, presidente. Cometí el error de aceptar, porque tenía la impresión de que todo iba como la seda. Hubiese sido suficiente con haber sido patrono», declaró a preguntas de la defensa de Natalio Grueso, quien lo propuso como testigo.

Aseguró que fue el presidente del Principado Vicente Álvarez Areces, ya fallecido, quien le ofreció entrar en la fundación y él aceptó porque le parecía «poner la guinda» a una «carrera (profesional) de éxito intachable» desarrollada en su integridad fuera de su Asturias natal. «Ya en ese momento el Centro Niemeyer tenía un enorme prestigio. Se habían hecho cosas milagrosas, con una enorme eficacia con la programación internacional, y yo me sentí muy atraído».

Explicó que la petición concreta de Álvarez Areces fue la de buscar vías de financiación privadas. «Me propone que ayude al patronato a desligarse de financiación pública y que ayude a traer patronos» y él acepta el reto «porque tengo muy buenas relaciones»,

Aseguró que él no conocía «al detalle» la financiación de la fundación, pero el Patronato estaba al corriente de las «tensiones financieras y problemas de tesorería», al igual que CajAstur, entidad que concedió por aquella época un crédito de 800.000 euros. Atribuyó esas 'tensiones' a que «seguramente se gastaba más y las subvenciones llegaban tarde, como suele ocurrir, y el director del Centro Niemeyer tendría que gastar para los objetivos». Preguntado por el fiscal si el Patronato controlaba los gastos de Natalio Grueso afirmó que «se veía muy claramente en qué lo gastaba porque sus logros eran increíbles». «Él tenía libertad para lograr los objetivos planteados. Las cuentas se las tenía que dar al señor Rebollo, no a mí», aseveró. «¿Al señor Rebollo?», repreguntó el fiscal. «Parece clarísimo que el rol de José Luis Rebollo incluía eso», dijo Manuel Díaz.

Confirmó que los patronos «independientemente de su ideología» estaban satisfechos con el trabajo del director del centro y también que él despachaba «constantemente» con la entonces alcaldesa y presidenta de la fundación, Pilar Varela. Con la llegada de Ana González (PSOE) a la presidencia tras el paso de Foro, «traté de colaborar en todo lo que pude».

Acusó al gobierno de Foro de querer «destruir» al Niemeyer y aseguró no comprender las razones por las que le comentaron que había tensiones de caja y que la prensa regional estuviera publicando que los gestores se habían gastado «unas hamburguesas en Nueva York y gin tonics en Tánger», cuando habían hecho gestiones importantes como «traer a personalidades relevantes a Avilés», que él pensaba que era algo «milagroso» y por lo que «todo el mundo» estaba muy contento, sobre todo los comerciantes, que incrementaron ventas.